9,8 millones de sirios sufren por inseguridad alimentaria

  • Una familia siria desplazada debido al conflicto armado en su país.

    Una familia siria desplazada debido al conflicto armado en su país.

La producción alimentaria de Siria ha aumentado este año, debido principalmente a las abundantes lluvias, pero sigue estando muy por debajo de los niveles anteriores a la crisis, con un conflicto que continúa arrastrando a más personas hacia el hambre y la pobreza.

Según un informe conjunto publicado el jueves por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA), las previsiones señalan que la cosecha de trigo de 2015 será mejor que la de 2014, afectada por la sequía, pero ello no conllevará una mejora significativa en la situación general de la seguridad alimentaria de las familias.

Resulta evidente: casi cinco años de conflicto han destruido la economía siria y la capacidad de la gente para comprar productos básicos como la comida que necesitan para sobrevivir@, señaló Aref Hosein.

En total, se calcula que unos 9,8 millones de personas están en situación de inseguridad alimentaria en Siria, con 6,8 millones de ellos con inseguridad alimentaria grave, un nivel que requiere ayuda alimentaria externa. Desde enero de este año, más de medio millón de personas se han visto desplazadas.

El conflicto continúa afectando gravemente las actividades agrícolas y los mercados de alimentos, según el informe de la FAO y el PMA.

«A pesar de que la cosecha actual en Siria es mejor de lo esperado debido a las lluvias favorables, el sector agrícola del país sigue viéndose diezmado por el conflicto. Se necesita el apoyo urgente de los donantes para garantizar que los agricultores puedan estar preparados para la próxima temporada de siembra de cereales, a partir de octubre», advirtió Dominique Burgeon, director de la División de Emergencias y Rehabilitación de la FAO.

La producción agrícola sigue estando obstaculizada por la escasez de combustible, mano de obra e insumos agrícolas, incluyendo semillas y fertilizantes y los altos costos y la calidad poco fiable de los insumos; así como los daños a los sistemas de riego y la maquinaria agrícola. Estos factores agravan la situación de inseguridad alimentaria en el país.

«Resulta evidente: casi cinco años de conflicto han destruido la economía siria y la capacidad de la gente para comprar productos básicos como la comida que necesitan para sobrevivir», señaló Aref Hosein, Economista Jefe del PMA. «Nos preocupa el desplazamiento continuo de la población y su impacto, sobre todo en mujeres y niños. El riesgo de daños irreversibles en los niños es real, con trágicas consecuencias futuras si este conflicto dura mucho más tiempo», aseguró Hosein, añadiendo: «Instamos a la comunidad internacional a seguir apoyando los vitales esfuerzos de pacificación y de socorro hasta que se alcance la paz».

Niños en un campo de refugiados en Siria.

 

La producción de trigo en 2015, estimada en 2445 millones de toneladas, se espera sea mejor respecto a la mala cosecha de 2014 y un poco mejor que la de 2013. Sin embargo, todavía es un 40 por ciento inferior a los niveles de producción anteriores al conflicto. El país se enfrenta a un déficit de trigo de alrededor de 800.000 toneladas en relación con su necesidad anual de casi 5 millones de toneladas, según el informe.

La superficie sembrada con cereales se vio limitada por la inseguridad y la superficie de trigo cosechada se calcula es la menor desde la década de 1960, revela el estudio.

La producción ganadera también está gravemente afectada por el conflicto. El sector, que llegó a ser de gran importancia para la economía interna siria y su comercio exterior, ha sufrido una reducción del 30 por ciento en el ganado vacuno y del 40 por ciento en ovejas y cabras, mientras que las aves de corral, por lo general la fuente de proteína más económica en la dieta, se han reducido en un 50 por ciento. El informe señala además que los servicios veterinarios del país se están quedando rápidamente sin vacunas y los medicamentos habituales.

Desde marzo de 2011, Siria es escenario de sangrientos conflictos armados provocados por mercenarios procedentes de varios países del mundo que reciben el apoyo de Occidente y sus aliados regionales para derrocar al Gobierno legítimo del presidente de Siria, Bashar al-Asad.

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