Alto clérigo iraquí considera la liberación de Ramadi como una contundente respuesta a EEUU

  • El sheij Abdul Mahdi al-Karbalai, representante del máximo clérigo chií de Irak, el ayatolá Seyed Ali Sistani.

    El sheij Abdul Mahdi al-Karbalai, representante del máximo clérigo chií de Irak, el ayatolá Seyed Ali Sistani.

La liberación de Ramadi de manos de EIIL es la respuesta a los infundios de EE.UU. sobre una falta de voluntad iraquí en la lucha antiterrorista, enfatiza la oficina del ayatolá Seyed Ali Sistani.

“El éxito del Ejército de Irak en liberar la ciudad de Ramadi (capital de la provincia occidental de Al-Anbar) es una respuesta contundente a las afirmaciones de Estados Unidos sobre la falta de voluntad de las fuerzas iraquíes para luchar contra los terroristas”, ha recalcado este viernes el sheij Abdul Mahdi al-Karbalai, representante del máximo clérigo chií de Irak.

El éxito del Ejército de Irak en liberar la ciudad de Ramadi (capital de la provincia occidental de Al-Anbar) es una respuesta contundente a las afirmaciones de Estados Unidos sobre la falta de voluntad de las fuerzas iraquíes para luchar contra los terroristas”, recalca el sheij Abdul Mahdi al-Karbalai, representante del ayatolá Sistani.

El sheij Al-Karbalai ha felicitado, en el sermón del rezo de este viernes en la santa ciudad de Karbala (centro-sur de Irak), la liberación de Ramadi de manos del grupo terrorista takfirí EIIL (Daesh, en árabe) y ha elogiado los esfuerzos y sacrificios hechos para esa liberación por todas las fuerzas tribales, populares y del Ejército.

“Recomiendo a los líderes castrenses que completen la liberación de Ramadi liberando otras partes del suelo iraquí de la presencia terrorista”, ha exhortado el clérigo, para luego recordar que las victorias obtenidas en Ramadi han demostrado ya la falsedad de las acusaciones contra las fuerzas iraquíes.

Adicionalmente, Al-Karbalai ha instado a las autoridades iraquíes a adoptar las medidas necesarias y adecuadas para reconstruir Ramadi y propiciar el regreso a sus hogares de los habitantes desplazados de la ciudad.

El primer ministro de Irak, Haidar al-Abadi (izda.), junto al teniente general Abdul Qani al-Asadi (centro), jefe del servicio antiterrorista que dirigió la batalla en el centro de Ramadi, visitan la ciudad tras su liberación de manos de EIIL, 29 de diciembre de 2015.

 

El pasado 24 de mayo, el secretario de Estado de Estados Unidos, Ashton Carter, concedió una entrevista a la cadena estadounidense CNN y consideró que la “falta de voluntad de los militares de Irak” había sido una de las principales razones de la caída de Ramadi.

“Lo que aparentemente pasó es que las fuerzas iraquíes sencillamente no mostraron voluntad de pelear (…) No estaban en desventaja numérica. De hecho, superaban ampliamente en número a la fuerza enemiga y, pese a ello, no combatieron, se retiraron del lugar, y eso me dice —y creo que a la mayoría de nosotros nos dice— que tenemos un problema con la voluntad de combatir de los iraquíes”, sostuvo Carter.

El pasado lunes, el Ejército iraquí anunció la “liberación total” de Ramadi de manos del grupo terrorista EIIL, como fruto de masivas operaciones iniciadas el pasado 22 de diciembre.

La liberación de Ramadi, segunda gran victoria del Ejército iraquí contra Daesh en 2015 después de la recuperación, el pasado mes de abril, de Tikrit, capital de la provincia central de Salah al-Din, podría facilitar una ofensiva contra Faluya, otro bastión de Daesh, ubicado entre Ramadi y Bagdad (capital).

El primer ministro iraquí, Haidar al-Abadi, prometió el lunes que 2016 será el año del fin de la presencia de Daesh en Irak.

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