Arabia Saudí pagaba al líder terrorista para formar un frente contra Hezbolá

  • Ahmad al-Asir, el líder radical salafista considerado el "emir" del EIIL en El Líbano.

    Ahmad al-Asir, el líder radical salafista considerado el “emir” del EIIL en El Líbano.

Las autoridades libanesas han publicado una serie de fotos en el momento de la captura de Ahmad al-Asir, considerado el “emir” del EIIL (Daesh, en árabe) en El Líbano.

Las fotos difundidas el domingo muestran cómo el líder salafista había cambiado su apariencia para huir del país a través del aeropuerto internacional Rafik Hariri, en la capitalina ciudad de Beirut.

En estas imágenes Al-Asir aparece con bigote y barba afeitada, al contrario a las costumbres salafistas, antes de que fuera arrestado por las fuerzas de seguridad.

El jefe de la Seguridad General de El Líbano, Abás Ibrahim, ha explicado que la detención del líder radical fue llevado a cabo por agentes de seguridad libaneses sin participación de las fuerzas extranjeras.

Ahmad al-Asir, el líder radical salafista en el momento de su detención en el aeropuerto internacional Rafik Hariri, en la capitalina ciudad de Beirut. 15 de agosto de 2015

 

Según informó el sábado el diario libanés Addiyar, en las primeras interrogaciones después de su arresto, Al-Asir confesó que Arabia Saudí le pagaba mensualmente 1,5 millones de libras libanesas para formar un frente contra el Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá).

Desde el inicio de la crisis en Siria, Al-Asir, quien supuestamente fue elegido por el grupo terrorista EIIL como el “emir” de El Líbano, tramó una serie de complots e intrigas para sembrar discordias religiosas en este país, además de declarar una guerra contra Hezbolá y el Ejército sirio.

En 2012, anunció su clara oposición a Hezbolá y organizó enfrentamientos en la ciudad de Sidón, situada en el sur del territorio libanés.

En junio de 2013, Al-Asir ordenó un ataque contra un puesto de control situado en la carretera hacia Sidón y, como consecuencia de los enfrentamientos, se registraron bajas mortales en ambos lados: al menos 24 soldados del Ejército libanés y más de 20 hombres de Al-Asir.

En febrero de 2014, la Justicia libanesa condenó en ausencia a Al-Asir a la pena de muerte por haber minado la seguridad y la paz del país, específicamente, haber creado grupos armados, atacado fuerzas del Ejército, matado soldados y agentes del Ejército y poseer armas ligeras, pesadas y materiales explosivos.

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