Arabia Saudí: “Régimen saudÍ permite a los clérigos y académicos predicar el odio y la discrminación contra las minorías religiosas”

Human Rights Watch (HRW, siglas en inglés) dice que Arabia Saudita ha permitido a académicos y clérigos designados por el gobierno incitar al odio y la discriminación contra las minorías religiosas del país, incluyendo a los musulmanes chiítas.
En un informe de 62 páginas, titulado “Ellos no son nuestros hermanos”: El discurso de odio de funcionarios saudíes”, publicado este martes, HRW dijo que los clérigos sauditas a menudo se refieren a los chiítas como rafidha o rawafidh, lo que significa refractarios, y estigmatizan sus creencias con impunidad.
 
Citó a un miembro del Consejo de Estudiosos Mayores de Arabia Saudita, el más alto órgano religioso del reino, diciendo que los musulmanes chiítas “no son nuestros hermanos … sino hermanos de Satanás”.
 
“Arabia Saudita ha promovido despiadadamente una narrativa de reforma en los últimos años, pero permite a los clérigos y libros de texto vinculados al gobierno demonizar abiertamente a las minorías religiosas como los chiíes”, dijo Sarah Leah Whitson, directora de HRW para Medio Oriente .
 
“Este discurso de odio prolonga la discriminación sistemática contra la minoría chiíta y, en el peor de los casos, es empleado por grupos violentos que los atacan”, agregó.
 
La organizació de derechos humanos advirtió que el sesgo anti-chiíta se extendió al sistema judicial en Arabia Saudita, donde los chiítas suelen ser sometidos a un trato discriminatorio o a la criminalización arbitraria de sus prácticas religiosas.
Por ejemplo, un ciudadano shiíta saudita fue condenado en 2015 a dos meses de cárcel y 60 latigazos por celebrar oraciones privadas de grupos chiítas y un hombre sunita fue condenado en 2014 por “sentarse con chiítas”.
 
El HRW también advirtió de las consecuencias fatales del discurso de odio contra las minorías en Arabia Saudí, diciendo que grupos terroristas como Daesh y al-Qaeda lo usan para justificar su ataque a civiles chiítas.
La currícula religiosa del Ministerio de Educación de Arabia Saudita utiliza un lenguaje velado para estigmatizar las prácticas religiosas chiítas, señaló.
 
La organización de derechos humanos instó además a las autoridades saudíes a ordenar el cese inmediato del discurso de odio por parte de los clérigos vinculados al estado y a las agencias gubernamentales.
 
También señaló que los EE.UU. deben presionar el régimen de Riad para poner fin a la incitación al odio o la discriminación contra las minorías religiosas.
“A pesar del pobre historial de Arabia Saudita sobre libertad religiosa, Estados Unidos ha protegido a Arabia Saudita de posibles sanciones bajo la ley estadounidense. El gobierno de los Estados Unidos debe aplicar sus propias leyes para responsabilizar a su aliado saudí “, dijo Whitson.
Los saudíes protestan desde hace tiempo por la discriminación sistemática de la que son objeto en el reino, donde la mayoría sostiene la ideología radical wahabí.
La ideología es considerada como el caldo de cultivo para el surgimiento de los grupos terroristas takfiri.
Desde febrero de 2011, Arabia Saudita ha intensificado sus medidas de seguridad en las zonas dominadas por los chiítas, que han sido sacudidas por manifestaciones de repudio al régimen, con manifestantes exigiendo libertad de expresión, la liberación de los presos políticos y el fin de la discriminación económica y religiosa.
El gobierno ha reprimido brutalmente a los movimientos en favor de las reformas democráticas, pero sin embargo estos se han intensificado desde enero de 2016, cuando Arabia Saudita ejecutó el respetable clérigo chií Sheij Nimr al-Nimr.
ptv / pi