‘Baasistas, jordanos y paquistaníes torturan a presos en Baréin’

  • Las fuerzas bareiníes de seguridad se congregan en el recinto de la prisión Jaw, en Manama (capital), luego de un motín ocurrido en 2016.

    Las fuerzas bareiníes de seguridad se congregan en el recinto de la prisión Jaw, en Manama (capital), luego de un motín ocurrido en 2016.

Mercenarios del partido iraquí Baas, junto a otros jordanos y paquistaníes, se encargan de torturar a los presos políticos en Baréin, revela un activista bareiní.

“El Servicio de Inteligencia de Baréin ha empleado mercenarios del partido Baas (del exdictador iraquí Saddam Husein fundada en 1947), de Paquistán y Jordania y les ha permitido violar y torturar a los presos políticos”, ha indicado el activista Hashim al-Musavi en declaraciones concedidas este jueves a la agencia iraní de noticias Fars.

De acuerdo con Al-Musavi, el régimen de Al Jalifa busca atraer a los extranjeros al reino árabe y les concede la nacionalidad bareiní para sustituirlos con su propia gente. Una medida extrañamente surgida tras las consultas que mantuvo Manama con el régimen de Israel, Estados Unidos y el Reino Unido.

El Servicio de Inteligencia de Baréin ha empleado mercenarios del partido Baas, de Paquistán y Jordania y les ha permitido violar y torturar a los presos políticos”, ha indicado el activista Hashim al-Musavi.

Al-Musavi además se ha mostrado convencido de que si no fuera por el apoyo extranjero, Al Jalifa no se habría atrevido a atacar a la nación bareiní.

El activista añadió que Ali Abdulshahid al-Singace, uno de los tres bareiníes ejecutados el domingo, también fue objeto de violación sexual y choques eléctricos, tal como denunció su padre.

Baréin vive una nueva ola de protestas por el fusilamiento de tres ciudadanos por supuestos cargos de asesinato. En tal contexto, Al-Musavi aseguró que pese a las medidas represivas de Al Jalifa, la nación bareiní seguirá realizando protestas callejeras para pedir el fin de la monarquía.

 

La reciente ejecución de los tres activistas, que rechazaron en todo momento los cargos en su contra, también ha generado críticas en el entorno internacional contra el régimen de Al Jalifa, incluidos la Unión Europea (UE) y el movimiento popular yemení Ansarolá.

El Observatorio de Derechos Humanos (HRW, por sus siglas en inglés), arremetió la semana pasada contra el régimen de los Al Jalifa por el incremento de las medidas represivas contra los activistas bareiníes.

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