Basadas en las resoluciones de la ONU, Rusia dispuesta a esforzarse por lanzar negociaciones directas entre Palestina e Israel

Rusia como parte del llamado Cuarteto de Madrid, grupo de mediadores internacionales para Oriente Medio, integrado también por la Unión Europea, la ONU y Estados Unidos se ofrece para poner en marcha conversaciones para lograr una paz justa basada en solución reconocida por la comunidad internacional y debe basarse en las resoluciones de la ONU

Rusia está dispuesta a hacer el máximo esfuerzo para poner en marcha las negociaciones directas entre Palestina e Israel, según se desprende de una declaración del ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, dirigida al Consejo de Seguridad de la ONU.

«Siendo un miembro activo del ‘cuarteto’, Rusia está dispuesta a poner el máximo esfuerzo para lanzar las negociaciones directas palestino-israelíes en aras de lograr una solución» al conflicto, dice la declaración leída por el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia.

El documento reitera que la solución debe ser reconocida por la comunidad internacional y debe basarse en las resoluciones de la ONU, los principios de Madrid y la iniciativa árabe de paz que suponen «la creación de un Estado de Palestina independiente y soberano en las fronteras de 1967 y con la capital en Jerusalén del Este».

Rusia forma parte del llamado Cuarteto de Madrid, grupo de mediadores internacionales para Oriente Medio, integrado también por la Unión Europea, la ONU y Estados Unidos.

Israel ha dicho en más de una ocasión que planea proceder a la anexión de grandes extensiones de Cisjordania a partir del 1 de julio.

El plan de anexión cuenta con el apoyo de EEUU, aunque una gran parte de la comunidad internacional está en contra.

Al intervenir este miércoles en el Consejo de Seguridad de la ONU, el canciller palestino, Riyad al Maliki, advirtió que «la anexión, ya sea total o parcial, gradual o inmediata, es una infracción flagrante de la Carta de las Naciones Unidas y no puede realizarse sin obstáculos».

«Israel debe saber que la anexión llevará a unas consecuencias inmediatas y tangibles», afirmó Al Maliki.

También subrayó que esa acción podría afectar las relaciones de Israel con Palestina y otros países de la región.

Por su parte, Alemania, Francia, Bélgica, Estonia, Irlanda, el Reino Unido y Noruega emitieron una declaración contra la posible anexión israelí.

«De acuerdo con nuestras obligaciones y responsabilidades en el marco del derecho internacional, la anexión tendrá consecuencias para nuestras relaciones estrechas con Israel y no la reconoceremos», dice el documento.

El pasado 28 de enero, el presidente de EEUU, Donald Trump, presentó el llamado ‘acuerdo del siglo’ para una solución del conflicto palestino-israelí.

Este plan de la Casa Blanca abre ante Israel la posibilidad de anexar territorios palestinos en Cisjordania y extender su soberanía al valle del Jordán.

Además, se propone crear un Estado palestino desmilitarizado, privado de la posibilidad de controlar sus fronteras y espacio aéreo, con capital en un suburbio de Jerusalén.

Los palestinos y varios Estados árabes rechazaron ese plan que, a juicio de ellos, priva a los palestinos del derecho a poseer unos territorios reconocidos como suyos en las resoluciones de la ONU.

El presidente palestino, Mahmud Abás, insistió en reconocer el Estado palestino en las fronteras de 1967 con capital en Jerusalén del Este.

Israel se niega a volver a las fronteras de 1967 y menos aún quiere compartir con los árabes Jerusalén, la que llama su «capital eterna e indivisible».

(Sputnik)