‘Blair mandó quemar informes sobre ilegalidad de guerra de Irak’

  • Tony Blair, ex primer ministro del Reino Unido, entre soldados británicos.

    Tony Blair, ex primer ministro del Reino Unido, entre soldados británicos.

El Gobierno de Tony Blair, ex primer ministro del Reino Unido, ordenó quemar documentos que demostraban la ilegalidad de la invasión a Irak, informó The Mail on Sunday.

Según la versión del domingo del diario británico, el entonces fiscal general del Estado, Peter Goldsmith, en un informe de julio de 2002 dirigido a Blair, aseguró que de momento Irak no era una amenaza inminente para Londres y, por tanto invadir dicho territorio con el pretexto de la autodefensa era del todo injustificable, ya que las leyes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) solo autorizan ofensivas militares a los países que se ven obligados a defenderse.

“Eso es absurdo”, señaló un portavoz de la oficina del ex primer ministro británico para luego agregar que “el hecho es que la recomendación que se dio es que la acción era legal y se tomaba por razones perfectamente correctas”.

Blair, como reacción a dichas declaraciones, le prohibió en aquel entonces participar en las reuniones del gabinete y ordenó que no se divulgaran sus comentarios sobre la guerra de Irak.

Tanque británico Challenger 2 participa en la invasión de Irak.

 

Goldsmith, el 7 de marzo de 2003 —justamente tres semanas antes del inicio de la guerra de Irak— entregó un nuevo documento de 13 páginas a Blair, donde le advertía de que la intervención en el país árabe era del todo cuestionable desde el punto de vista de las leyes internacionales, porque los gobiernos, en individual, no eran competentes para decidir si el Gobierno iraquí violaba o no la resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU). Por tal razón, pidió a Blair buscar otro argumento.

Como respuesta, el Ejecutivo británico ordenó “quemar y destruir” el informe elaborado por Goldsmith.

El mismo domingo, la oficina del ex primer ministro británico negó que Blair emitiera tal orden. “Eso es absurdo”, señaló un portavoz de la oficina del ex gobernador británico, y aseguró que “nunca nadie dijo eso en su presencia”.

“El hecho es que la recomendación que se dio es que la acción era legal y se tomaba por razones perfectamente correctas”, recalcó.

La invasión de Irak, entre el  20 de marzo y el 1 de mayo de 2003, sin el aval de la ONU, estuvo al cargo de una coalición de países encabezada por los EE.UU., más el Reino Unido, Australia y Polonia, so pretexto de que en dicho territorio había armas de destrucción masiva que debían ser destruidas, aunque luego se vio que ni siquiera existían.

El ex primer ministro británicoTony Blair (izqda.), junto con el expresidente estadounidense George W. Bush.

 

Los recientes documentos revelan que el ex presidente de EE.UU. George W. Bush y Tony Blair habían acordado invadir Irak en marzo de 2002.

Hace unos días el ex primer ministro del Reino Unido pidió perdón por la intervención británica en la guerra de Irak, reconociendo que la información que barajaban era errónea.

Una comisión encabezada por el exfuncionario John Chilcot inició una investigación en 2009 sobre los motivos de la participación de Londres en el conflicto de Irak. Esta pesquisa terminó en 2011, pero los resultados todavía no se han hecho públicos.

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