Consejo musulmán de EEUU desafía a Trump a un debate

  • El magnate Donald Trump, favorito en las primarias presidenciales del Partido Republicano de Estados Unidos, durante un mitin, 21 de febrero de 2016.

    El magnate Donald Trump, favorito en las primarias presidenciales del Partido Republicano de Estados Unidos, durante un mitin, 21 de febrero de 2016.

Un influyente grupo de defensa de los derechos de los musulmanes de EE.UU. reta a un debate a Donald Trump, polémico candidato republicano, tras sus últimos exabruptos islamofóbos.

“Desde que anunció su candidatura a la presidencia de los Estados Unidos, usted ha estado usando a la comunidad musulmana estadounidense y a otros grupos minoritarios como chivos expiatorios de todo lo que percibe como males de Estados Unidos”, dice la carta dirigida el domingo a Donald Trump por elConsejo Musulmán de Asuntos Públicos (MPAC, en inglés).

Desde que anunció su candidatura a la presidencia de los Estados Unidos, usted ha estado usando a la comunidad musulmana estadounidense y a otros grupos minoritarios como chivos expiatorios de todo lo que percibe como males de Estados Unidos”, reza la carta abierta dirigida a Donald Trump por el Consejo Musulmán de Asuntos Públicos (MPAC, en inglés).

El grupo acusa al favorito en las primarias del Partido Republicano y a sus simpatizantes de estar “asustados de todo lo que sea distinto” de ellos.

El viernes, Trump elogió en un mitin una horrenda masacre de musulmanes durante la rebelión de los moros de Filipinas —a los que llamó “terroristas”— contra la ocupación estadounidense, a principios del siglo XX, supuestamente cometida por orden del general John Pershing.

“Cogió 50 balas y las mojó en sangre de cerdo”, dijo Trump. “Hizo que sus hombres las cargaran en sus rifles, alineó a las 50 personas y fusilaron a 49 de ellos. Y a la persona número 50, le dijo ‘ve a tu gente y les dices lo que ha ocurrido’, y durante 25 años no hubo ningún problema”, cuenta sin el menor sonrojo.

Usted se apoya en la promoción del miedo y en mentiras de Internet para alimentar las llamas del odio y la división en nuestro país. Pues tenemos noticias para usted: ya no nos vamos a dejar intimidar. No seguiremos siendo su saco de boxeo”, advierte el MPAC.

“Mejor que empecemos a ponernos duros y a estar alerta, y mejor que empecemos a usar la cabeza o no vamos a tener ningún país, gente”, dijo Trump. Según distintas páginas de verificación de datos, la historia es apócrifa.

La anécdota, que se añade a episodios anteriores de islamofobia, ha provocado nueva indignación. El sábado, el Consejo de Relaciones Americano-Islámicas (CAIR, por sus siglas en inglés) denunció que Trump había pasado “de la propagación de odios a la incitación a la violencia”.

En su reacción del domingo, el MPAC reta al multimillonario de Nueva York (noreste) a debatir con un representante de la comunidad musulmana estadounidense sobre “las cuestiones” que ha “evocado a propósito del Islam y de los musulmanes”.

“Usted se apoya en la promoción del miedo y en mentiras de Internet para alimentar las llamas del odio y la división en nuestro país”, acusa la carta del colectivo pro derechos civiles. “Pues tenemos noticias para usted: ya no nos vamos a dejar intimidar. No seguiremos siendo su saco de boxeo”, advierte.

Charla-debate sobre la xenofobia organizada por el Consejo Musulmán de Asuntos Públicos (MPAC, en inglés) de Estados Unidos, 21 de noviembre de 2015.

 

Trump, que de momento no ha ejercido ningún cargo electo, sigue muy por delante de sus contrincantes en las primarias de su partido, con una campaña basada en declaraciones agresivas contra las minorías emergentes —en particular, mexicanos y musulmanes—, para atraerse el favor del decreciente sector “blanco, anglosajón y protestante” que se considera “fundador” del país, pero ha dejado de ser mayoritario.

En esta línea, ha anunciado que, de ser presidente, deportará a los 11 millones de trabajadores indocumentados y que para ello establecerá un cuerpo específico de funcionarios.

Además de la expulsión masiva, Trump promete a sus simpatizantes erigir un inmenso muro en la frontera entre Estados Unidos y México, y cambiar la nacionalidad basada en el nacimiento en suelo estadounidense por el “derecho de sangre”, con lo que los hijos de los inmigrantes serían extranjeros.

Entre sus polémicas propuestas específicamente islamófobas figura la de negar la entrada al país a los musulmanes de forma “total y completa”, hecha tras uno de los tiroteos frecuentes en EE.UU. Este en particular ocurrió en diciembre en San Bernardino (California) y los autores eran antiguos residentes en Arabia Saudí, vinculados con la banda takfirí EIIL (Daesh, en árabe).

El magnate inmobiliario ha dicho también que obligará a todos los musulmanes presentes en EE.UU. a registrarse en una base de datos —algo inexistente en el país norteamericano para el común de la población—.

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