Conservadores atacan a Corbyn por no cantar himno de la familia real

  • El líder laborista británico, Jeremy Corbyn (segundo desde la derecha), durante el acto por el aniversario de la Batalla de Inglaterra en la catedral de San Pablo, en Londres, capital del Reino Unido. 15 de septiembre de 2015.

    El líder laborista británico, Jeremy Corbyn (segundo desde la derecha), durante el acto por el aniversario de la Batalla de Inglaterra en la catedral de San Pablo, en Londres, capital del Reino Unido. 15 de septiembre de 2015.

Los conservadores británicos criticaron duramente el martes al nuevo líder del Partido Laborista británico, Jeremy Corbyn, por negarse a cantar el himno de la familia real británica.

Corbyn, durante un oficio en la catedral de San Pablo en Londres, capital del Reino Unido, se negó a cantar el himno nacional, el “Dios salve a la Reina”, y permaneció en silencio.

Su silencio ante el himno fue rudo e irrespetuoso con la reina”, denunció Nicholas Soames, nieto del ex primer ministro británico Winston Churchil, quien urgió al líder laborista a disculparse

“Su silencio ante el himno fue rudo e irrespetuoso con la reina”, denunció Nicholas Soames, nieto del ex primer ministro británico durante la segunda Guerra Mundial, Winston Churchil, quien también urgió al líder laborista a disculparse.

Por su parte los conservadores se hicieron eco de este suceso y recordaron que el actual premier británico, David Cameron, es muy consciente de la importancia del himno y que “está muy orgulloso de cantarlo”.

Al mismo tiempo, algunos de los conservadores llegaron a atacar su apariencia física durante el acto y, de este modo, alegaron que su traje no era el más adecuado para esta situación.

El líder laborista se defendió indicando que él había mostrado “un respetuoso silencio” durante la interpretación del himno en memoria de los caídos en el aniversario de la Batalla de Inglaterra.

El líder laborista británico, Jeremy Corbyn (segundo desde la derecha), durante el acto por el aniversario de la Batalla de Inglaterra en la catedral de San Pablo, en Londres (capital del Reino Unido). 15 de septiembre de 2015.

 

La elección en primarias, el pasado sábado, de Jeremy Corbyn como líder del Partido Laborista ha supuesto un terremoto en la formación, dominada desde 1995 por la “Nueva Vía” del expremier Anthony Blair, hasta su estrepitosa derrota en las elecciones de mayo.

El nuevo líder de la oposición británica ha logrado despertar un entusiasmo inusual en los últimos lustros en la política del país, oponiéndose a los recortes sociales y defendiendo un incremento del gasto social, en vivienda, transporte, educación y sanidad, así como la renacionalización de empresas estratégicas.

La ruptura con la línea anterior del laborismo provocó numerosas campañas mediáticas de desprestigio en las semanas anteriores a la elección de Corbyn, y después de esta, ha llevado al primer ministro, David Cameron, a calificar al Partido Laborista de “amenaza para la seguridad nacional”

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