Dificultades de última hora para formar Gobierno en El Líbano

Dificultades de última hora dilatan la formación del Gobierno en El Líbano, pese a los anuncios de que este fin de semana habría un Ejecutivo después de casi siete meses de debate.

Seis diputados musulmanes sunitas independientes estuvieron de acuerdo en que, el puesto al que aspiran en el Gabinete, lo podría asumir Jawad Adra, quien no pertenece al sexteto.

La demanda de los seis nunca la aceptó el primer ministro designado, Saad Hariri, mientras que recibió apoyo de los influyentes partidos Hizbulah y movimiento Amal.

Esa anuencia surgió derivada de una iniciativa del presidente libanés, Michel Aoun, quien cedió uno de los cargos que pertenecen a su cuota, pero resulta que con Adra no está todo resuelto.

El candidato declinó un diálogo con los seis legisladores independientes en lo que se llamado Reunión Consultiva y se comenta que tal vez aún no aceptó la propuesta.

Hay un problema entre Adra y los diputados independientes, porque dentro del sexteto hay quienes piden claridad sobre la lealtad de Adra, de si será con los seis o con el presidente.

Se dice que el nominado está cerca del titular del parlamento, Nabih Berri, y del acuerdo político del 8 de marzo que incluye a los partidos Hizbulah, Amal y otros frente al 14 de marzo que lidera la Corriente Futuro, de Hariri.

Las consultas para llegar a la formación del Gobierno, siguen presentes con un encuentro en las últimas horas entre el jefe de la Corriente Patriótica Libre y canciller en ejercicio, Gebran Bassil, y Hariri, del cual no hubo trascendidos.

Con anterioridad, el presidente interino del Consejo de Ministros, expresó que esperaba tener al menos seis mujeres en el Ejecutivo y que en la declaración del Gabinete estará priorizada la lucha anticorrupción.

Una de las iniciales tareas del venidero gobierno incluye reformas económicas para dar paso a los acuerdos de la conferencia Cedro, celebrada en abril, en París.

Durante esa cita, los asistentes acordaron donaciones y préstamos blandos por unos 11 mil millones de dólares que ayudarían a aliviar la crisis económica libanesa, aunque primero deben aprobarse leyes que sustenten esa inyección financiera.

‘Para mí, si no aprobamos esas reformas, es como tirar dinero a la misma canasta donde lo hemos tirado en el pasado’, indicó Hariri.

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