EE.UU.: «Trump da luz verde a los regímenes autoritarios del Oriente Medio para seguir torturando y oprimiendo a las minorías»

Mostrando 1.jpg

El discurso del Presidente de los Estados Unidos Donald Trump en Arabia Saudita da luz verde a los regímenes autoritarios del Medio Oriente para continuar torturando y oprimiendo a las minorías.

De manera ordinaria. Donald Trump pidió a 55 líderes musulmanes reunidos en Riad terminar con el terrorismo en sus países, según dice un articulo publicado por el diario británico The Independent.
 
Curiosamente Trump identificó a Irán como un estado despótico y se animó a pedir un cambio de régimen, a pesar de que el último fin de semana Irán celebró una elección presidencial limpia y reconocida internacionalmente.
El impacto de la visita del presidente estadounidense y sus discursos en el exterior son generalmente sobrevalorados y resultan tener una influencia mucho menor de la que se cree.


Casi todos los gobernantes y líderes musulmanes presentes en la gran sala de Riad habrán respirado más fácilmente al escuchar el llamado repetido de Trump de «expulsar el terrorismo», ya que siempre han descrito a cualquiera que se oponga a su autoridad como «terroristas», esto será una luz verde para las politicas despóticas en la región.

El fracaso de Trump al referirse a los abusos de los derechos humanos fue criticado por algunos observadores, pero más grave que sus palabras fue su presencia en Riad ante una audiencia de autocratas.

Los líderes saudíes estarán complacidos por la condena de Trump a Irán como «fuente del terrorismo». Esta fue la parte más sustantiva del discurso y es la que tiene más probabilidades de aumentar el conflicto.

Los saudíes lo verán como una licencia para aumentar su apoyo a las guerras que se están librando contra las comunidades chiítas en Irak, Siria, Yemen y otros países.

Una escalada en la guerra en Yemen por las fuerzas respaldadas por Arabia Saudita podría cerrar el puerto de Hodeida en la costa del Mar Rojo, lugar por el cual se importa gran parte de la comida que llega a los 17 millones de yemeníes que se encuentran al borde del hambre.

En los últimos años de Obama, la opinión pública estadounidense se centró cada vez más en Arabia Saudita como el país más culpable por los atentados del 11 de septiembre, ya que 15 de los 19 secuestradores eran saudíes, como era Osama bin Laden, según un informe de la CIA. Los altos funcionarios estadounidenses han señalado reiteradamente que el financiamiento de Arabia Saudita y el Golfo Pérsico es esencial para el surgimiento de organizaciones terroristas del tipo de Da-Sih (ISIL o ISIS) y al-Qaeda en Irak y Siria.

Trump mismo culpó a Arabia Saudita por los atentados del 9/11 durante su campaña presidencial, pero todo esto fue olvidado cuando habló estos días en Riad.
 
Por otra parte, el Consejo de Relaciones Islámico-Estadounidenses criticó el discurso del presidente de Estados Unidos Donald Trump en Arabia Saudita frente a los mandatarios de algunos países islámicos, el pasado 21 de mayo.
 
El director de esta institución señaló que el discurso de Donald Trump en Arabia Saudita aparentemente tenía el objetivo de mejorar las relaciones entre Estados Unidos y el Mundo islámico, pero enfatizó que «un discurso no podrá reparar los problemas causados por los islamófobos en el pasado».
 
«El gobierno de Donald Trump ha intentado impedir que los musulmanes entren a Estados Unidos y aún sigue defendiendo su decisión en los tribunales«, recordó.
 
ti/ pi