EIIL pierde en 2016 un cuarto de su territorio en Siria e Irak

  • Convoy de vehículos del grupo terrorista EIIL en Irak.

    Convoy de vehículos del grupo terrorista EIIL en Irak.

El grupo terrorista EIIL sufrió en 2016 la pérdida de casi un cuarto (23 %) del territorio que usurpó en Siria e Irak, una derrota que amenaza su ‘cohesión’.

El EIIL (Daesh, en árabe) “ha registrado pérdidas territoriales sin precedentes en 2016, principalmente zonas cruciales para el proyecto de control del grupo”, se afirma en un estudio publicado este jueves por el gabinete de análisis IHS Markit.

La firma, con sede en el Reino Unido, sostiene que el territorio controlado por la banda ultrarradical en los referidos países pasó de 78.000 km2 a 60.400 km2 —un terreno equivalente a la mitad de un país como Corea del Norte—, entre enero de 2016 y finales de ese mismo año.

El EIIL ha registrado pérdidas territoriales sin precedentes en 2016, principalmente zonas cruciales para el proyecto de control del grupo”, se afirma en un estudio elaborado por el gabinete de análisis IHS Markit.

En 2015, los terroristas sufrieron la pérdida del 14 % de su territorio, que de 90.800 km2  pasó a 78.000 km2, según la misma fuente.

Entre los retrocesos más importantes, el IHS destaca la liberación de las ciudades de Dabiq y Manbiy, en el norte sirio, y de Ramadi o Faluya, en el centro de Irak. “Al grupo EIIL, esto le plantea el riesgo de deserciones hacia grupos extremistas rivales en Siria, o incluso de un posible estallido interno” de Daesh, indica un experto citado en el informe.

Sobre las operaciones de las Fuerzas Armadas iraquíes para liberar la ciudad norteña de Mosul, la principal plaza y el último núcleo urbano en garras de Daesh en Irak, el IHS estima que la urbe podría ser plenamente liberada “antes de la segunda mitad del año” 2017.

 

En cuanto a la ciudad de Al-Raqa, considerada la “capital” de Daesh en Siria, la nota advierte que su recuperación podría resultar más problemática, pues es la urbe que constituye “el corazón del grupo”.

En 2017, se necesitará “una amplia intervención terrestre”, capitaneada por un actor exterior como Estados Unidos o Rusia, así como la actuación del Ejército del presidente sirio, Bashar al-Asad, para expulsar a los extremistas de Al-Raqa, subraya el gabinete.

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