Ejecución de Al-Nimr muestra hostilidad de Riad hacia musulmanes

  • Una multitud de personas reunida frente a la embajada saudí en Teherán, capital iraní, denuncia la ejecución del clérgo chií Al-Nimr. 3 de enero de 2016

    Una multitud de personas reunida frente a la embajada saudí en Teherán, capital iraní, denuncia la ejecución del clérgo chií Al-Nimr. 3 de enero de 2016

La ejecución del clérigo chií el sheij Nimr Baqer al-Nimr por el régimen de los Al Saud demuestra nuevamente la “hostilidad” que siente la monarquía saudí hacia los musulmanes, dijo el Consejo de los Guardianes (CG) de Irán.

“El régimen opresor de los Al Saud (familia real saudí gobernante) ha vuelto a cometer un crimen atroz, y con la ejecución de la inhumana e injusta sentencia de muerte contra el ayatolá sheij Nimr Baqer al-Nimr, vuelve a demostrar una vez más su profunda hostilidad hacia los musulmanes”, dice el comunicado emitido el domingo por el CG.

“El régimen opresor de los Al Saud (familia real saudí gobernante) ha vuelto a cometer un crimen atroz, y con la ejecución de la inhumana e injusta sentencia de muerte contra el ayatolá sheij Nimr Baqer al-Nimr, vuelve a demostrar una vez más su profunda hostilidad hacia los musulmanes”, dice el comunicado emitido por el Consejo de los Guardianes (CG) de Irán.

La nota denuncia, asimismo, el silencio mortal de los organismos internacionales que dicen defender los derechos humanos ante los incontables crímenes que el régimen de Al Saud ha perpetrado y sigue perpetrado, con el respaldo de sus aliados, en Yemen, Baréin, Irak, Siria y en otros países.

El Ministerio del Interior de Arabia Saudí anunció el sábado la ejecución de 47 personas por supuestos cargos de “terrorismo”, incluido el sheij Al-Nimr. Este fue detenido en julio de 2012 y condenado a la pena capital en octubre de 2014 por apoyar las protestas antigubernamentales en Al-Qatif, en el este del reino árabe, defender los derechos de los prisioneros y desobedecer a la familia real.

La muerte del líder chií provocó una ola de condena y protestas a nivel internacional por parte de diferentes gobiernos, organizaciones y grupos, desde la ciudad natal del sheij, la oriental Al-Qatif, hasta Irán, Baréin, Paquistán, Irak, La India y El Líbano.

El domingo, miles de indios, entre ellos musulmanes chiíes y suníes, así como hindúes, coparon las calles de las principales ciudades del país por segundo día consecutivo para repudiar la ejecución del destacado clérigo Al-Nimr.

En Lucknow, capital de del estado de Uttar Pradesh, cientos de personas coreaban lemas condenatorios: “Muerte a Al Saud”, “Muerte a EE.UU.” y “Muerte a Israel”.

Durante la protesta, Maulana Kalbe Jawad, secretario general de la institución chií Mayles-e-Ullama-e-Hind (Asamblea de ulemas indios), advirtió de que el crimen de Arabia Saudí acarreará consecuencias imprevisibles al reino árabe.

Según el clérigo indio, el ejecutado ayatolá Al-Nimr no estaba involucrado en ninguna actividad clandestina o armada contra el régimen saudí, solo era la voz de la nación oprimida.

En Irán, el líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei,condenó enérgicamente el domingo la medida, tachándola de gran “error político” por el que pagarán “muy pronto” los gobernantes de Riad.

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