El Imam Hussein (P) nieto del profeta de Dios y los acontecimientos de Karbalá

La masacre del año 61 de la hégira lunar (680 d.C.) en el desierto de Karbala, es un episodio muy doloroso para los creyentes y hombres libres del mundo, fue y es una de las lecciones que el nieto del Profeta Muhammad (PBD) heredó a los creyentes; pues haberse enfrentado a las hordas de Yazid (40.000 combatientes) con sus 72 compañeros y familiares, ha sido una pequeña muestra de su fe para resguardar el islam puro, aquel legado por su padre y abuelo.

 

El Imam Hussein (P) nieto del profeta de Dios y los acontecimientos de Karbalá

El nieto del profeta antes de entrar al combate contra las tropas de la tiranía, les dijo a sus cercanos: “Traigan mi vestuario, así como mi ropa interior para no quedar desnudo cuando sea martirizado”[2], se puso su armadura y junto a sus 72 compañeros se dirigió a las mujeres de su familia diciéndoles: “!Oh Sukaina! ¡Oh Fátima! ¡Oh Zaynab! ¡Oh Um Kulzúm! ¡Que la paz de Dios esté con ustedes!”, en ese momento su hija Sukaina (SA) a quien amaba mucho lloraba, al ver esto, el Imam la acercó a su pecho, la besó y hundiéndose ambos en una sola mirada le secó las lágrimas calmándola, después de ello, él junto a sus compañeros inició su camino; cargó su espada, subió a su caballo y se fue al combate contra la tiranía, la mentira y el “gobierno” falso y podrido de Yazid[3].

 

Karbala se había teñido de rojo, el cuerpo del Imam Husein (AS), la de sus hijos, hermanos, y compañeros yacían en el suelo ultrajados, mutilados y decapitados…

 

¿Se podía haber evitado esta masacre? ¿Por qué los “musulmanes” de Kufa habiéndole jurado fidelidad no lo apoyaron? ¿Si era el nieto del profeta de Dios por qué rechazó la ayuda de los ángeles y genios?

 

No cabe duda, que si los musulmanes de Kufa hubiesen mantenido su juramento habrían evitado el asesinato del Imam; pero no lo hicieron, pues los fundamentos y los principios coránicos aún no habían sido muy bien comprendidos, de tal modo que la vida mundanal y la materialidad de los kufianos aun pesaba más que su espiritualidad, peor aun cuando estas tierras se habían poblado  como un asentamiento de beduinos y grupos tribales que habían sido traídos desde la península arábiga para sentar la presencia en la zona frente a las poblaciones enemigas, como en su momento lo fueron los persas, que una vez vencidos dichos territorios estaban bajo el dominio de los kufianos, quienes hacían prevalecer su presencia, no solo militar, sino comercial y financiera confirmando con ello que sus intereses no eran el de cimentar una comunidad islámica, sino un emporio con fuertes lazos comerciales y económicos soslayando los factores espirituales. Las más de 15.000 cartas enviadas invitando al Imam; así como el juramento fueron de la noche a la mañana tirados al tacho de la basura.

 

Así mismo, muchos eruditos y creyentes sostenían que siendo un Imam y nieto del último mensajero, éste podía haber derrotado al ejercitó enemigo con la ayuda de los ángeles y genios enviados por Dios, tal cual como lo sucedido en la Batalla de “Badr[4]”, cuando los ángeles vinieron a ayudar al Profeta Muhammad (BPD); Dios le dijo a su mensajero: “Os reforzaré con mil ángeles uno tras otro” ( Corán, 8:9), contrastada esta aleya no cabe la menor duda que ángeles y genios podrían haber pulverizado a los 40.000 hombres del ejército de Yazid.

 

En ese sentido, cuando el Imam se dirigía hacia Kufa, un grupo de ángeles le ofreció su ayuda, ante este ofrecimiento el Imam respondió: “Dios les dará una parte de sus bendiciones, soy responsable de mis acciones, el lugar y el tiempo de mi asesinato está claro  -a lo cual los ángeles respondieron-  si no fuera por ti habríamos matado a todos tus enemigos  -el Imam respondió-  nosotros para realizar esta acción somos más fuertes, pero no lo haremos hasta que aquellos que están extraviados  tengan la prueba para que acepten el camino de la verdad con conciencia y razón[5].

 

En otra narración dice que 4.000 ángeles bajaron para ayudarlo, pero el Imam no les dio permiso, más adelante nuevamente descendieron; pero el nieto del profeta ya había sido martirizado[6] . Narraciones como esta existen varias, las mismas que para el creyente son posibles, más aún que Dios siempre ha enviado ángeles para ayudar a sus profetas en contra de los opresores.

 

Podíamos entender que la no aceptación de ayuda del Imam para terminar con el ejército enemigo, obedece a muchos factores que en suma tienen su raigambre en las dimensiones espirituales; pues el nieto del profeta quería  enseñar (de acuerdo a ese contexto) mediante el martirio los verdaderos axiomas de la fe y no aquella pseudo creencia que Mu’awiyah y su hijo habían permeado en la sociedad, en otras palabras mostrar a los hombres cómo un Imam, un siervo de Dios obedecía los mandatos divinos  aun a costa de su vida y su sangre, ya que era martirizado  para hacer prevalecer el bien sobre el mal; de no prestar juramento a un falso islam, pues dijo él: “Que la gente del mundo sepa que yo no soy un rebelde deseoso de la guerra, que no soy un corrupto ni un desobediente que busca una posición, como tampoco soy un opresor. No tengo tales propósitos. Mi levantamiento es de reforma. Yo me he revelado para reformar la nación de mi abuelo. Yo quiero ordenar lo bueno y prohibir lo malo.”

 

El Imam Husein (AS) se sacrificó para enseñar desde la posición material de los mortales la obediencia a Dios, de haber utilizado los milagros o la ayuda de genios y ángeles, quizás el mensaje no hubiese sido aprendido por los mortales, por tal motivo ofrendó su vida para la preservación del islam, siendo él mismo el paradigma de lo que debería ser el verdadero siervo de Dios.

 

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[1] Jurista, teólogo y analista en Relaciones Internacionales, Universidad Internacional “Al Mustafá” Irán, miembro de la Asociación de la Comunidad Islámica Ahlul Bayt de Bolivia.

[2] Muyadi, Ali, “Farhang Jaeme Suhanan Imam Hussein” (AS), Tehran, 2002, P.545-547

[3] Chambi, Calle, Roberto, “Ashura y el martirio del Imam Hussain (AS): El resguardo del islam puro de Muhammad (BPUH) y Ahlul Bayt (AS)” en https://es.shafaqna.com/2020/08/30/ashura-y-el-martirio-del-imam-hussain-as-el-resguardo-del-islam-puro-de-muhammad-bpuh-y-ahlul-bayt-as/

[4] Badr (en árabe: غزوة بدر) fue la primera batalla entre los musulmanes y los politeístas idolatras de La Meca, ocurrió en el segundo año de la hégira (624 d.C.) y que pese a la inferioridad numérica del ejército musulmán vencieron a sus enemigos gracias a la ayuda celestial, asegurando con esta victoria la posición de los musulmanes en Medina.

[5] Allama Majlisi, Bihair Al-Anwar, T. 44, página 330, Instituto Al-Wafa, Beirut.

[6] Sheij Saduq, Amali, traducción de Muhammad Baquer, Ed. Islamia, p. 638, Teherán, 1997