El mártir Hoŷaŷi se hizo querer a sí mismo y a la nación a través de su sincera yihad y desolador martirio

 

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En un encuentro con la familia del mártir Mohsen Hoŷaŷi, el Líder Supremo de la Revolución Islámica, el Ayatolá Seyyed Ali Jamenei, describió a este eminente mártir como el signo de Dios y la voz de los mártires oprimidos y decapitados, y señaló la asistencia gloriosa y sin precedentes del pueblo al cortejo fúnebre del mártir, diciendo: «Dios hizo que la nación iraní se enorgulleciese del amado Mohsen y lo apreciase a través de sus luchas, y lo convirtiese en el símbolo de la generación de jóvenes revolucionarios, y el milagro prevaleciente de la Revolución Islámica».

 

Señalando el prominente, sobresaliente y brillante nombre del mártir Hoŷaŷi, que ganó reconocimiento en todo el país debido a sus luchas y agobiado martirio, Su Eminencia dijo: «todos nuestros mártires han sido víctimas y además de vuestro Mohsen, también hay otros mártires que han sido decapitados por el enemigo y todos ellos son queridos y muy elevados ante Dios, pero Dios Todopoderoso, a través de Su sabiduría y basado en las características de este joven, lo ha convertido en el representante y portavoz de estos mártires».

 

«Todos los mártires de Irán, Afganistán, Irak, y otras regiones que han perdido la vida en la lucha contra los criminales takfiríes y los títeres estadounidenses y británicos, se manifiestan en este joven y Dios le hizo el símbolo del desgarrador y valiente martirio», agregó.

 

El Líder Supremo describió como muy significativa la participación sin precedentes de la gente agradecida de las ciudades de Teherán, Mashhad, Isfahán y Nayafabad, en el cortejo fúnebre del mártir Hoŷaŷi, y dijo: «Dios hizo que los corazones cautivados y algunas personas, cuyo modo de vida —ostensiblemente— no tienen nada que ver con el yihad y el martirio, alzasen el retrato del mártir y asistiesen a su funeral».

 

Señalando los inmensos esfuerzos de los enemigos para apartar a la nación, especialmente a los jóvenes, del camino de la yihad y el martirio, relegar al Imam [Jomeini] al olvido, y oscurecer el curso claro de la Revolución, Su Eminencia dijo: «en tales circunstancias, es asombroso ver que los corazones de un gran segmento de la juventud se sienten atraídos por conceptos revolucionarios, y la calidad y cantidad de los jóvenes revolucionarios no es menor que la de los años 60 [del calendario iraní] (los años 80 del calendario gregoriano), si no más».

 

El Líder Supremo de la Revolución Islámica dijo: «Dios le mostró a todos esta realidad con el mártir Hoŷaŷi, y al ennoblecerlo y hacerlo querer y convertirlo en un símbolo, demostró que la joven generación de hoy está en pos de la yihad en el camino de Dios de una manera tan sincera, y esto es un signo divino y una prueba de Dios, y el milagro prevaleciente de la Revolución».

 

El Ayatolá Jamenei manifestó que la familia del mártir, los funcionarios y toda la nación iraní están en deuda con las luchas del mártir Hoŷaŷi y otros mártires.

 

Asimismo, el Líder Supremo honró el papel prominente del padre, la madre y la esposa del mártir, diciendo: «aunque la pérdida del mártir es una gran tragedia para su familia, la dignidad que Dios le otorgó al país a través de él, es una fuente de consuelo y paz para ellos».

 

Su Eminencia también escribió estas palabras en la fotografía que retrata el momento en que el mártir Hoŷaŷi es llevado cautivo: «El saludo de Dios sean con este mártir orgulloso y honorable que se convirtió en el símbolo del victorioso y evidente bien contra la decadencia del mal. El saludo de Dios sea con él, quien se hizo querer a sí mismo y a la nación a través de su sincera yihad y desolador martirio».

prensa islamica