Erdogan y Obama acuerdan proteger la frontera turca con Siria

  • Los presidentes de Turquía y EE.UU., Recep Tayyip Erdogan (izda), y Barack Obama.

    Los presidentes de Turquía y EE.UU., Recep Tayyip Erdogan (izda), y Barack Obama.

Los presidentes de Estados Unidos y Turquía, Barack Obama y Recep Tayyip Erdogan, respectivamente, mantuvieron una conversación telefónica en la que acordaron “cortar el flujo de combatientes extranjeros” hacia Siria.

“Los líderes debatieron los esfuerzos para ampliar la cooperación y reducir el flujo de combatientes extranjeros, así como garantizar la seguridad de la frontera turca con Siria”, anunció la Casa Blanca en un comunicado publicado el miércoles.

Los líderes debatieron los esfuerzos para ampliar la cooperación y reducir el flujo de combatientes extranjeros, así como garantizar la seguridad de la frontera turca con Siria”, anunció la Casa Blanca.

El Gobierno de Ankara anunció en la misma jornada del miércoles que construirá una barrera en varios tramos de la frontera siria.

De acuerdo con el viceprimer ministro turco, Bulent Arinc, la medida busca “impedir el paso de terroristas y contrabandistas”.

Tales decisiones del Gobierno de Erdogan se produjeron dos días tras el ataque con bomba supuestamente perpetrado por EIIL (Daesh, en árabe) en Suruç, una ciudad de mayoría kurda, que dejó 32 muertos.

Incendio provocado tras la explosión registrada en el jardín del Centro Cultural Amara de la ciudad turca de Suruç. 20 de julio de 2015

 

Según el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, hay una “alta probabilidad” de que Daesh esté detrás del ataque en el que un centenar de personas resultaron heridas.

“Vemos a Daesh como una amenaza (…) Nuestro sistema de seguridad en la frontera serán reforzado. Se construirán barreras para evitar los puntos de paso de los terroristas”, agregó.

El atentado registrado el lunes provocó protestas contra la Administración de Erdogan, ya que los turcos estiman que su mandatario ha amparado durante demasiado tiempo a los terroristas de EIIL.

Desde el inicio de la crisis en Siria en 2011, el Gobierno del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, se abstiene de desempeñar un papel constructivo en la lucha contra el terrorismo, e incluso ha brindado apoyo a los grupos extremistas con el fin de allanar el camino para el derrocamiento del Gobierno de Damasco, al que se opone firmemente.

Recientemente se reveló que Turquía entrega material de bombas y explosivos a los takfiríes y que permite el tránsito libre de ellos desde la frontera turca hacia Siria.

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