España se opone a toda intervención militar en Siria

  • José Manuel García-Margallo, ministro en funciones de Asuntos Exteriores de España, 15 de febrero de 2016.

    José Manuel García-Margallo, ministro en funciones de Asuntos Exteriores de España, 15 de febrero de 2016.

El canciller español en funciones responde a las recientes declaraciones del presidente sirio, reconociendo la importancia de su presencia en el proceso político y oponiéndose a una intervención militar.

“(Bashar) al-Asad forma parte de la negociación, pero no de la solución”, ha declarado José Manuel García-Margallo en declaraciones recogidas este lunes por el diario español El País, que un día antes había publicado una entrevista con el mandatario árabe.

(Bashar) al-Asad forma parte de la negociación, pero no de la solución”, afirma el ministro español en funciones de Exteriores, José Manuel García-Margallo.

Al-Asad alabó la oposición española a una agresión militar a su país y el apoyo de Madrid a una solución política a la crisis iniciada en 2011, si bien observó que la política exterior del país europeo está sometida a “las decisiones de la Unión Europea”.

El aun jefe de la Diplomacia española reitera en su reacción la oposición a una nueva intervención bélica extranjera. “Ya en febrero de 2012, en la Conferencia de Seguridad de Múnich, advertí de que no había solución militar para Siria. Mi postura fue escasamente compartida entonces. Se me dijo: no hay que preocuparse por Al-Asad porque caerá en tres meses”, recuerda.

El presidente sirio, Bashar al-Asad, durante una entrevista con el periódico español El País, en Damasco(capital de Siria), 20 de febrero de 2016.

 

En ese año, la prensa estadounidense reflejaba la actividad de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, en inglés) introduciendo armas en Siria, mientras la entonces secretaria de Estado, Hillary Clinton, intentaba que el Consejo deSeguridad de las Naciones Unidas obligase a Damasco a cesar la lucha antiterrorista a través de una resolución, finalmente vetada por Rusia y China.

Ya en febrero de 2012, en la Conferencia deSeguridad de Múnich, advertí de que no había solución militar para Siria. Mi postura fue escasamente compartida entonces. Se me dijo: no hay que preocuparse por El Asad porque caerá en tres meses”, recuerda García-Margallo.

Al año siguiente los Gobiernos francés y británico defendían una intervención militar.

En el momento actual del conflicto, los planes anunciados por Turquía y Arabia Saudí de atacar Siria suscitan la oposición de García-Margallo. “No haría más que agravar el conflicto”, alerta, llamando la atención en particular sobre el riesgo de choque entre las tropas saudíes y los expertos militares iraníes presentes en Siria a petición de Damasco.

Pero, pese a su oposición a un ataque a Siria, el ministro no renuncia a entrometerse en la organización interna del país árabe y afirma que el acuerdo político que permita cerrar la crisis no solo debe garantizar la integridad de su territorio nacional, sino también “un sistema democrático y un régimen laico”.

García-Margallo confirma, por último, la sumisión de la política exterior española, como dice Al-Asad, afirmando que Madrid asume “sus compromisos”. “Expresamos nuestras opiniones en el seno de la Unión Europea o la OTAN (siglas de la Organización del Tratado del Atlántico Norte) pero, cuando se llega a un acuerdo, somos absolutamente leales”, añade

En las últimas semanas, Turquía y Arabia Saudí han anunciado posibles intervenciones militares en territorio sirio, en un momento en el que Ejército del país árabe recupera terreno con el apoyo, desde septiembre pasado, de la Fuerza Aérea rusa.

Mientras tanto, la mayoría de países occidentales, que exigían el abandono del cargo por Al-Asad desde el comienzo de la crisis siria, a lo largo de 2015 comenzaron a matizar su posición, reconociendo que el proceso político que ponga fin al conflicto deberá contar con la presencia del presidente sirio.

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