Español en las mezquitas: ¿La asignatura pendiente?

Por

En los últimos años se ha comenzado a cuestionar un aspecto importante de las actividades de culto en las mezquitas de España: la utilización exclusiva del idioma árabe en los sermones o jutbas y en las actividades internas, como las asambleas, de las comunidades.

Hay muchas razones para ello. Una de ellas es el propio ordenamiento jurídico, que exige que las actas y todos los documentos de las comunidades estén en español para su posterior inscripción en el Registro de Entidades Religiosas.

Pero existe otra razón social más de peso. Una gran parte de los fieles que acude a las mezquitas no son árabes sino de otras procedencias: africanos, pakistaníes, españoles conversos etc y una gran parte de los mismos no habla árabe por lo que no comprende el significado de las jutbas.

En lo que se refiere a la segunda generación o hijos de inmigrantes árabes, muchos de ellos no hablan árabe o tienen un conocimiento limitado del mismo, y la gran mayoría se desenvuelve mejor en español.

En América Latina, donde el número de conversos es de una proporción mayor que el de inmigrantes árabes, el uso del español es de uso corriente en las jutbas y el árabe en estas mezquitas se limita a las oraciones.

En el Reino Unido, la mayor parte de las mezquitas habla inglés teniendo en cuenta además que los árabes son una minoría entre los musulmanes de allí. En países musulmanes, como Turquía, la jutba también se imparte en turco.

En Alemania, recientemente se ha aprobado una normativa que obliga a los religiosos de las confesiones a hablar alemán correctamente para poder ejercer. Esto afecta también a los imames de las mezquitas. Otros países de Europa podrían seguir su ejemplo.

El uso del español también sirve para llegar a un mayor sector de la población autóctona, que puede acceder así al conocimiento de la religión islámica no solo en libros y audios, sino también dentro de las propias mezquitas.

Es, por lo tanto, necesario que el español sea utilizado dentro de las jutbas y también de las actividades sociales de las mezquitas en general. Ello facilitará la integración en general de los musulmanes, pero también el más fácil acceso de las nuevas generaciones a los lugares de culto y al conocimiento del Islam. Y todo ello, sin disminuir el papel del árabe como idioma de los textos sagrados ni de las oraciones que los musulmanes realizan siempre en dicha lengua.

fuente mundoislam