Imames argelinos trabajarán en Melilla y ofrecerán el sermón en español

La Comisión Islámica Annur de Melilla quiere que el salat -el rezo- se ofrezca en español por imanes argelinos formados en España

Más de la mitad de los habitantes de Melilla son musulmanes (52%). El 42% de estos son menores de 50 años. No saben hablar árabe, pero los imanes son enviados por Marruecos y dan el sermón de los viernes en esta lengua. La Comisión Islámica Annur ideó una solución para que la religión llegue a todos los musulmanes españoles y “evitar radicalismos”, asegura Youssef Kaddur, considerado uno de los pilares de los movimientos religiosos en Melilla.

El propósito es que la salat -el rezo- se ofrezca en español por imanes argelinos formados en España. “Tú le preguntas a un chaval de 20 años qué dijo hoy el imán en la mezquita, y no tiene ni idea. Además los imanes son mayores”, explica Kaddur en un encuentro con EL ESPAÑOL en Melilla. Los jóvenes hablan el dialecto rifeño del norte de Marruecos o español. Además están los conversos españoles que no hablan ni el dialecto de la región.

Marruecos paga los sueldos de 58 funcionarios religiosos en 17 mezquitas en Melilla. Es decir, financia la totalidad de los templos musulmanes y al personal religioso en la ciudad. Envía a los imanes fijos, a los que trabajan el fin de semana que llegan de Nador, y de los almuédanos que llaman a los fieles a la oración.

El ministerio de Asuntos Islámicos marroquí se encarga de los salarios. Los imanes cobran 600 euros. Los que vienen el fin de semana, 300 euros. Y las personas que llaman a la oración cinco veces al día, 50 euros. Sin embargo, “no se hacen cargo de la limpieza ni del mantenimiento de las mezquitas”, explica Kaddur.

El país vecino no subvenciona ninguna mezquita. Los templos se mantienen con los donativos de los fieles que acuden a rezar. En cambio, los argelinos gestionarán y mantendrán las mezquitas sin coste adicional, no solo la salat -la oración del viernes-, y las llamadas al rezo, sino también la limpieza y la conservación de los templos. “No sirve solo enviar un iman con un sueldo”, aclara Kaddur.

En esta Comisión se intentaron impartir cursos de integración familiar y de español a los imanes marroquíes en Melilla, “pero se opusieron, aludiendo que España quería controlar”, recuerda Kaddur.

Sin embargo, tienen programas para marroquíes, alfabetización para mayores, imparten clases de apoyo escolar, reparten alimentos, asesoran con la documentación y se encargan de escolarizar a los niños. “Nosotros no rechazamos a nadie, y podemos trabajar con cualquier país musulmán”.

Una delegación melillense de Annur y los argelinos se encontraron el miércoles en Valencia con motivo de una exposición en la Casa de Argelia después de varios meses de contacto telefónico.

La presidenta del centro y coordinadora general de los socialistas árabes, Houria Sehili, explica telefónicamente a EL ESPAÑOL que “tratamos temas de comercio, de frontera y mezquitas”.

El ofrecimiento les parece “interesante” y aseguran que devolverán la visita a la delegación en Melilla. “Tenemos que saber cuántos ciudadanos argelinos están en Melilla y su situación”, dice, por lo que visitarán la ciudad y el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) a partir del 15 de octubre, cuando se incorpore el nuevo embajador argelino a la oficina de Madrid. Le acompañarán los ministros de Exteriores y de Asuntos Islámicos de Argelia.

Youssef Kaddur lo tiene claro. “Houria Sehili me apoya en todos los sentidos y vamos a buscar también un futuro para el comercio de Melilla y el sector del turismo”.

“En la frontera hay problemas y cierres temporales tanto a pie como a vehículo. El contrabando lo están agotando. Casi no está saliendo ninguna mercancía a Marruecos, que nos está cerrando las puertas”, enumera Kaddur acerca de las trabas que pone Marruecos a los empresarios melillenses. “Así que la gente de Melilla tenemos que movernos, si nos cierran aquí, tenemos que buscar otras puertas que nos abran allá”, se justifica haciendo referencia a buscar una salida hacía África por Argelia.

Como las mercancías no pueden salir por el país vecino, buscan recuperar la antigua línea marítima entre Melilla y Orán. El viaje de vuelta transportará productos para distribuir en África. Y el de regreso vendrá cargado de turistas. “No puedes quedarte con los brazos cruzados si te cierran las puertas”, sentencia Kaddur.

Tras estos primeros contactos, desde Annur se planteará estas propuestas a la Ciudad Autónoma y también se tratará con la federación española de musulmanes en la península.

La propuesta comienza en Melilla pero “el propósito es extenderla a Ceuta”, confiesa Kaddur. Ceuta es la otra ciudad dominada por Marruecos, que gestiona 34 de las 42 mezquitas.

La corriente malakí que sigue Marruecos es la más moderada del islam, y la misma que profesan los argelinos. Sin embargo, España confía el culto musulmán a los marroquíes. De esta forma, el ministerio de Asuntos Islámicos de Marruecos envió 56 imanes y predicadores a España para dar orientación religiosa a los marroquíes emigrados el mes santo musulmán del Ramadán. Una práctica que se repite cada año y que es muy discutida por el poder y control que se les otorga, y por la información que recaban para su Gobierno. Todo se regula a través de las embajadas y consulados marroquíes.

Incluso se intentó ceder la tutela del islam a Marruecos dentro de un plan de cooperación entre ambos países en cinco ámbitos propuesto en 2014 por Artur Mas, cuando era presidente de la Generalitat. Así Marruecos podía difundir los contenidos religiosos en centros escolares y mezquitas. Ahora Argelia rivaliza con él.

fuente mundoislam