Irán pide a Irak respuesta firme a ataque a su consulado en Nayaf

  • Manifestantes iraquíes incendian el consulado de Irán en la ciudad sagrada de Nayaf, 27 de noviembre de 2019. (Foto: AFP)
Irán pide un castigo firme y efectivo para los agresores que atacaron su consulado en la ciudad iraquí de Nayaf, subraya la Cancillería del país persa.

La noche del miércoles, un grupo de alborotadores incendió el consulado iraní en Nayaf, ciudad situada en el centor-sur de Irak. El personal iraní fue evacuado sin sufrir daños antes de que el edificio diplomático fuera presa de las llamas.

“Pedimos al Gobierno iraquí dar una repuesta adecuada, firme y efectiva a los responsables del ataque y la destrucción del consulado iraní en la ciudad sagrada de Nayaf”, ha declarado este jueves Seyed Abás Musavi, portavoz del Ministerio iraní de Asuntos Exteriores.

Además de condenar el acto y expresar su disgusto al respecto, Musavi ha recordado al Gobierno de Bagdad su responsabilidad en torno a la seguridad de las representaciones diplomáticas y los diplomáticos extranjeros en el país árabe.

Ha asegurado, asimismo, que Irán ya ha expresado su protesta oficial al embajador iraquí en Teherán, capital de Irak, por el ataque contra su consulado en Nayaf.

El Comité de Coordinación de las Marchas en Nayaf ha pedido a los iraquíes que se manifiesten de forma pacífica y ha denunciado que los responsables del ataque a la sede iraní son infiltrados procedentes de otros países.

Pedimos al Gobierno iraquí dar una repuesta adecuada, firme y efectiva a los responsables del ataque y la destrucción del consulado iraní en la ciudad sagrada de Nayaf”, ha declarado Seyed Abás Musavi, portavoz del Ministerio iraní de Asuntos Exteriores.

 

Tras el incidente, las autoridades de Nayaf adoptaron medidas de seguridad para evitar más ataques y bloquearon las carreteras que conectan esta ciudad con las provincias vecinas. A principios de noviembre el consulado iraní en Karbala también fue atacado por los alborotadores.

Protestas en Irak entre demandas legítimas y la injerencia extranjera

Las marchas en Irak comenzaron desde los primeros días de octubre y no se han detenido hasta la fecha. Los manifestantes acusan al Gobierno de Bagdad de corrupción y se quejan de la falta de servicios públicos y el alto desempleo.

A pesar de las reformas propuestas por el primer ministro Adel-Abdel Mahdi, no se han reducido las marchas populares y, con la intervención del régimen de Israel, EE.UU. y Arabia Saudí, han entrado en una nueva fase en la que reina la violencia.

Las reformas y las promesas del Gobierno iraquí se han tapado hasta ahora con la injerencia de ciertos países que, mediante sus agentes infiltrados, han logrado marginar las demandas del pueblo iraquí y desviar el curso de las marchas.

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