Israel adoctrina a menores para mentir sobre genocidio palestino por el mundo entero

Un curso en línea cuyo contenido aborda temas como el antisemitismo y el Movimiento BDS. Un examen de propaganda del Ministerio de Educación de la nación judía se enfoca en los temas centrales del conflicto palestino-israelí, que son objeto de una profunda controversia política

Niños de una escuela israelí se sientan en un tanque mientras escuchan a un soldado hablar sobre la guerra, antes de una ceremonia que conmemora el Día de los Caídos en Latrun, cerca de Jerusalén. (Crédito: MintPress News)

Racismo, violencia, crímenes de lesa humanidad, asesinatos -selectivos y masivos- y genocidio. Todos esos son términos que fácilmente podríamos asociar con Israel, o Estado de Israel, cómo lamentablemente lo reconoce la ONU.

La realidad es que mientras Israel hace cada día enormes esfuerzos para lavar su imagen genocida y pasar de victimario a víctima, paralelamente promueve esos antivalores que ya mencionamos en los más jóvenes, especialmente en estudiantes israelíes que planean viajar a otros países, sean cuales sean sus razones.

El portal MintPress News reveló que el Gobierno de Tel Aviv lanzó un curso para convertir a jóvenes estudiantes de secundaria que viajan al extranjero en «buenos embajadores» del país, cuya misión no sería otra que justificar y defender la política criminal del régimen israelí y un ejército que, durante al menos siete décadas, ejerce una violencia sin precedentes contra el pueblo paletino.

El primer ministro, Benjamin Netanyahu, es responsable de la muerte de miles de niños palestinos, productos de los constantes ataques y bombardeos que ordena ejecutar sobre Gaza. Foto: Web

Resulta que el Centro Legal para los Derechos de las Minorías Árabes en Israel, conocido como Adalah, exigió recientemente al Ministerio de Educación israelí que suspenda un curso en línea dirigido a la juventud y con un contenido que aborda temas como el antisemitismo y el Movimiento Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) de una forma muy ofensiva contra los árabes y musulmanes.

El curso es tan adoctrinante y violento que una escuela en Nazaret canceló un programa de intercambio para que sus estudiantes de secundaria viajaran a Suecia, en lugar de exponerlos al contenido del curso.

El Movimiento Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) trabaja para contrarrestar el apoyo internacional a la opresión del puelo palestino por parte de Israel y, a su vez, presionar a Tel Aviv para que respete el derecho internacional y los derechos humanos.

El activista por los derechos humanos Miko Peled, en un artículo publicado en MintPress News, explica que para conocer el contenido real del curso tuvo que inscribirse. Detalla que se trata de 12 capítulos, y comienza con una introducción del ex ministro de Educación Naftali Bennett, quien expone cuáles son las funciones de un «buen embajador».

Según Peled, la introducción de Bennett es «amigable, directa y llena de elogios para Israel». Además, proporciona a los estudiantes herramientas con las que pueden «explicar» al Estado de Israel. Por ejemplo:

«Si no fuera por Israel, tú nunca podrías levantarte por la mañana, porque el chip en tu teléfono celular que funciona como alarma se produce en Israel. No podrías encontrar la manera de llegar a tu trabajo, porque la aplicación WAZE es un producto israelí, y entonces te perderías en el camino. Y si lo hicieras (llegar al trabajo), no tendrías una computadora porque Intel produce sus partes en Israel, y luego tu cuenta sería pirateada porque la seguridad cibernética está hecha en Israel. Incluso, ni siquiera podrías comer pepinos, porque Israel inventó los sistemas de riego que hacen posible cultivarlos».

Asimismo, Bennett advierte a los jóvenes que podrían pueden encontrarse con personas que dicen «cosas locas» sobre Israel, como por ejemplo que es un «estado de apartheid», y que los soldados israelíes están matando a palestinos. «Por supuesto, todo eso son tonterías (…) Israel es la única democracia donde la minoría árabe tiene libertad y participa en una democracia real», argumenta el cínico exfuncionario israelí.

Un niño palestino contempla a un soldado israelí justo frente al muro que separa a Israel de Palestina. Foto. Web

Otros capítulos incluyen temas como «Qué es un estado», «El estado de Jerusalén», «Logros israelíes», «Cómo combatir el antisemitismo» y el movimiento «BDS».

De acuerdo con MintPress News, Gideon Bachar, un embajador especial para asuntos de antisemitismo, afirma que «históricamente los judíos sufrieron persecución debido al antisemitismo de los cristianos en Europa y los musulmanes en el mundo árabe. (Pero) Hoy, el antisemitismo en Europa está impulsado por la inmigración masiva de los países musulmanes», producto del «apartheid» israelí.

En el curso exponen al Movimiento BDS como un frente poderoso para deslegitimar a Israel, «sin embargo, no se preocupe, Israel tiene un plan y ustedes los estudiantes embajadores son parte del plan». En ese sentido, en el curso se dice a los estudiantes que «la forma en que se comportan y explican las cosas cambiará drásticamente la forma en que el mundo percibe a Israel».

La solicitud de Adalah enfatizó que «el examen de propaganda del Ministerio de Educación se enfoca en los temas centrales del conflicto palestino-israelí, que son objeto de una profunda controversia política».

Asimismo, denuncian que el curso «guía» a los estudiantes y les exige que elijan una posición «correcta», como si ellos (en Israel) «reflejaran una verdad objetiva». Además, «también presenta una perspectiva ideológica racista que crea una equivalencia entre palestinos, árabes, musulmanes, antisemitismo y violencia«.

En su artículo, Peled denuncia que este curso también es obligatorio para los estudiantes de secundaria palestinos que son ciudadanos de Israel y que estudian en el sistema escolar israelí.

Una activista palestina por los derechos humanos es reprimida por soldados israelíes. Foto: Web

Ordenanza municipal racista

El municipio de la ciudad de Afula (al norte de Israel) emitió una ordenanza que establece que solo los residentes de la ciudad pueden entrar al parque municipal. Tras ello, el Centro Legal Adalah denunció que cuando el abogado Nareman Shehadeh-Zoabi, quien vive en la vecina Nazaret, llevó a su bebé al parque, un guardia de seguridad les impidió entrar porque «son de Nazaret», una ciudad árabe palestina.

No obstante, no es la primera vez que Afula es noticia debido a sus tendencias racistas. En 2018, residentes judíos, junto con el alcalde, protestaron contra la venta de una casa a una familia árabe. Incluso, se establecieron comités de admisión en varias comunidades para impedir que ciudadanos palestinos de Israel se muden a la zona.

¿Esa actitud es ilegal en Israel? Pues no, ya que la ley básica de estado-nación de Israel incluye una cláusula que autoriza a «una comunidad, incluidas las pertenecientes a una religión o nacionalidad, a mantener una vida comunitaria separada». Esta legislación reafirma la política de segregación de Israel y la hace constitucional y, por lo tanto, incuestionable ante una corte judicial.

Así como en Afula hay muchos casos. Hoy, Israel es más abiertamente racista y violento que nunca, y aun así se dedica a «entrenar» a los jóvenes que viajan al extranjero para pintar al país con colores brillantes y amigables.

Sobre el tema, meses atrás, el escritor político Abu Faisal Sergio Tapia concedió una entrevista a Hispan TV, en la que señaló a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como la culpable del genocidio y de los crímenes de lesa humanidad contra el pueblo palestino. «Recordemos que fue la ONU justamente quien creó la entidad sionista en 1946 con la resolución 181”,

De igual manera, el experto aseguró que la ONU alguna vez tendrá que hacer cumplir la resolución 194, adoptada en 1948, la cual reconoce el derecho al retorno de los refugiados palestinos a sus tierras ancestrales y el pago de indemnizaciones por parte de las fuerzas ocupadoras.

Un artículo de la web palestina Libre expone claramente la realidad del pueblo árabe-palestino.

«Cada palestino que viva fuera de Jerusalén o el Estado de Israel, desde que nace hasta que muera, vivirá encerrado entre muros que solo podrá traspasar cruzando un “check point” militar en el que deberá mostrar pases administrativos emitidos por la autoridad militar, que de cualquier modo podrá demorarlo el tiempo que quiera o directamente negarle el paso sin mayores fundamentos que las armas largas que portan las soldadas y los soldados israelíes en cada punto de paso».

La realidad es que si alguna vez existió un momento en que el llamado a boicotear, desinvertir y sancionar contra Israel no solo estaba justificado sino que era urgente, es ahora.

Fuente: Manuel Alexis Rodríguez, El Ciudadano – Chile