Israel tacha de ‘amenaza para su seguridad’ la influencia de China

Los chinos que construyen el sistema férreo ligero en los territorios ocupados palestinos, 19 de febrero de 2017.

Un alto cargo de seguridad israelí advierte que la inversión china en los territorios ocupados palestinos podría representar un peligro para la seguridad israelí.

“La influencia china en Israel es particularmente peligrosa en términos de infraestructura estratégica e inversiones en las compañías grandes”, dijo el jefe del servicio israelí de seguridad interna Shin Bet, Nadav Argaman, en un discurso a puerta cerrada en la Universidad de Tel Aviv, citado el miércoles por el Canal 10 israelí.

Argaman, quien en su discurso también alertó de una posible intervención extranjera en las elecciones anticipadas israelíes, señaló que las compañías chinas se encargarían del puerto de Haifa (en el noroeste de los territorios ocupados palestinos) y construirían el sistema férreo ligero, buscando activamente adquirir otras importantes firmas israelíes.

Argaman dijo que el parlamento de Israel necesita aprobar leyes para monitorear la inversión extranjera en los territorios ocupados.

Establecer una presencia en Haifa tiene una importancia estratégica para China. El régimen de Tel Aviv teme que Pekín desafíe las actividades de la inteligencia israelí y los buques militares de EE.UU., impidiéndoles atracar en Haifa. La ciudad celebra regularmente simulacros navales estadounidenses-israelíes.

La Marina estadounidense ha expresado recientemente que podría detener las operaciones en Haifa una vez que empresas chinas desempeñen un papel en la construcción del puerto, según el acuerdo suscrito en 2015 entre Israel y Pekín.

El acuerdo otorga al Grupo Portuario Internacional de Shanghai (SIPG, por siglas en inglés) el control del puerto por 25 años. La empresa pagó 2000 millones de dólares para el proyecto, y según se informa, planea transformar la terminal de la bahía del puerto en la más grande de los territorios ocupados.

Tales influencias de Pekín han provocado la reacción de Washington. Durante su visita de la semana pasada a los territorios ocupados, el asesor de Seguridad Nacional de EE.UU., John Bolton, alentó a los funcionarios israelíes a tener una postura más dura contra las actividades de China.


 

Lazos comerciales y acuerdos polémicos entre Israel y China

China e Israel han reforzado sus lazos comerciales en los últimos años y han iniciado conversaciones de libre comercio.

Desde 1992 hasta 2017, el comercio bilateral entre las dos partes ha aumentado de 50 millones de dólares a 13,1 mil millones. Actualmente, China es el socio comercial numero 1 de Israel en Asia y el socio comercial número 3 del mundo.

Durante los últimos años, el régimen de Tel Aviv también ha firmado unos polémicos acuerdos con China. En 2017, Israel contrató 20 000 obreros chinos de construcción para trabajar en los asentamientos, construidos ilegalmente según la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Dicho acuerdo está en medio de las preocupaciones de los chinos sobre la seguridad de los trabajadores, lo que llevó a Pekín a vetar la participación de sus ciudadanos en 36 proyectos de construcción en la ocupada Cisjordania y Al-Quds (Jerusalén), informa el diario The Marker.

Sin embargo, los activistas se oponen a “importar” trabajadores extranjeros porque privará a los israelíes de oportunidad de encontrar empleos en la construcción, especialmente cuando el mercado laboral se debilite.

Israel tiene un historial pobre en seguridad en los sitios de construcción, tema que se ha convertido en una controversia. 15 trabajadores han sido asesinados en tales lugares en 2018.

Un informe preparado en 2016 por el ministerio de economía e industria de Israel estimó que la cifra de los accidentes fatales en las obras de construcción en los territorios ocupados es el doble que los incidentes registrados en los países miembros de la Unión Europea (UE). En los últimos 15 años, unos 500 obreros de la construcción murieron en sus sitios de trabajo, añadió el informe.

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