La comunidad musulmana de Barranquilla ayuda a la población vulnerable

La comunidad musulmana de Barranquilla ayuda a la población vulnerable

AIN.- En Barranquilla la comunidad musulmana decidió aportar un porcentaje de sus ahorros a la población vulnerable.
Su m√°s reciente labor social la realiz√≥ el fin de semana del 23 de mayo, con mil prendas de vestir y 400 mercados. Se da justo cuando se conoce que el 61,5 por ciento de las familias barranquilleras no tiene recursos para alimentarse tres veces al d√≠a, seg√ļn el Dane, citado por el portal, El Tiempo.

‚ÄúYo me siento completamente identificado con Barranquilla y su cultura. Y sobre todo porque una de las funciones que realizo dentro de nuestra comunidad musulmana es ver la situaci√≥n de necesidad de algunos de nuestros fieles‚ÄĚ, explica el Sheij Isa Garc√≠a, l√≠der de la comunidad isl√°mica.

‚ÄúTenemos bastantes miembros en nuestra comunidad que se han mudado de Venezuela, de los inmigrantes, tambi√©n personas de negocios de ese pa√≠s y de Maicao, que se perjudic√≥ mucho por la situaci√≥n econ√≥mica de Venezuela‚ÄĚ, sostiene.

Adicionalmente, se suman las familias maicaeras que no encontraron universidad para sus hijos y se trasladaron con ellos a esta ciudad. En general, García los define como una comunidad muy diversa.

García explica que la comunidad se ha caracterizado por una comunidad que cuida a los suyos. Por eso tratan de estar pendientes de las necesidades que puedan tener los fieles y sus familias, para su bienestar, en la medida de sus capacidades.

‚ÄúLa fe es muy importante, pero hablar de fe con el est√≥mago vac√≠o por estar pasando hambre es algo dif√≠cil. Tenemos un principio religioso similar al diezmo, que se llama el ‚Äėzakat‚Äô. Es una contribuci√≥n social de car√°cter obligatorio para nosotros‚ÄĚ, manifiesta.

A√Īade que el 2,5 por ciento del ahorro anual lo destinan a ayudas sociales. Es decir, no va dirigido al pastor, o a la iglesia, ni a lo que tenga que ver con la religi√≥n, sino directamente a personas de escasos recursos, necesitados, endeudados o a quienes, por ejemplo, no puedan pagar un tratamiento m√©dico.

Asegura que siempre lo han hecho, pero en los √ļltimos a√Īos, por el asunto de la inmigraci√≥n de venezolanos, han realizado jornadas en lugares donde estos se instalan y reparten comida.

Algunos perdieron el empleo, otros cerraron sus negocios, los ingresos disminuyeron, pero el Sheij resalta el incremento de la solidaridad, a pesar de que la producción no estaba igual que antes.

Ante la situación, las ayudas se mantuvieron, idearon distintos planes para apoyar a las familias y extendieron las donaciones a los vecinos de los fieles que estaban pasando necesidades, y otro grupo que pasaba por la mezquita a indagar por un mercado.

‚ÄúRecibimos m√°s de 1.000 prendas de vestir para acompa√Īar a la gente que est√° pasando trabajo y, al mismo tiempo, en un esfuerzo conjunto, muchos mercados que vamos a repartir a la gente necesitada, gente a la que hoy le cuesta trabajo encontrar un empleo de manera formal o que no le est√° alcanzando la plata por cuenta de esa pandemia‚ÄĚ, dijo aquella vez el mandatario, inform√≥ El Tiempo.

Fuente: AIN