La Décima Noche de Muharram: las vísperas de ‘Ashurá

La Décima Noche de Muharram: las vísperas de ‘Ashurá

QOM. (ABNA) – El Imam (a.s.) y sus fieles, durante toda esta noche adoraron a Dios. La recitación del Corán se podía oír desde todos los rincones del campamento del Imam Hussain (a.s.).

Respecto a esta noche, el Seîied (Ibn Tawûs) dijo que se aconseja realizar numerosas oraciones que tienen grandes méritos:
Entre ellas existen cuatro ciclos de oración.
En cada ciclo debe recitarse:

Sura Al- Hamd (Nº1) y cincuenta veces la Sura Al-Ijlâs (Nº 112). Ésta era una oración que realizaba el Imam ‘Alî (a.s.) y que se conoce como la Oración del Príncipe de los
Creyentes. Luego de la oración, en la medida de lo posible se debe recordar a Dios, bendecir al Profeta (s.a.w.) y a su descendencia y maldecir a sus enemigos.

Según algunos dichos, quien quedara despierto en esta noche y adorara a Dios, tal adoración equivaldrá a la adoración de todos los ángeles y su recompensa a las acciones de setenta años. Si alguien tuviera la posibilidad de permanecer en esta noche hasta el alba en el Santuario del Imam, situado en Karbalâ’, en el Día del Juicio Final, Dios lo contará entre los fieles que fueron martirizados junto al Imam (a.s.).
Esta noche es la noche que el Imam (a.s.) y sus fieles pidieron plazo para poder dedicar a Dios el rezo y la lectura del Sagrado Corán.

El Imam (a.s.) y sus fieles, durante toda esta noche adoraron a Dios. La recitación del Corán se podía oír desde todos los rincones del campamento del Imam Hussain (a.s.).

El Décimo Día:

Es el día del martirio de Abû ‘Abdullah Al- Hussain (a.s.), día de tristeza y dolor para los Imames Inmaculados (a.s.) y sus seguidores.
Es adecuado que los seguidores del Imam (a.s.) en este día no dediquen su tiempo a trabajos del mundo ni a comprar provisiones para sus casas.
Es recompensado todo llanto y cántico que recuerde al Imam Hussain (a.s.); vestir de luto por el Imam; comportarse como si se hubiese perdido a un ser querido; saludar al Imam (realizar la Ziârah de ‘Ashûrâ’, la misma se halla en el capítulo de saludos, Ziârât, en Mafâtih Al-Ÿinân); maldecir a los asesinos del Imam y darse condolencias mutuamente, a través de las siguientes palabras:

A‘dzama al·lahu uÿûrana wa uÿûrakum bimusâbinâ bil husain ‘alaihi-s salâm ua
ÿa’alana ua iîâkum mina-t tâlibîna bizârihi ma’a ualîih-il imâm-il mahdî min âli muhammadin ‘alaihim-us salâm
Que Dios aumente nuestra recompensa y la vuestra, por nuestro duelo por Hussain –que la paz sea con él- y que nos disponga y os disponga de entre quienes procuran vengar su sangre junto a su walî el Imam Al-Mahdi (a.s.), de la descendencia del Profeta (s.a.w.).

Es preferible en este día, recordar los sucesos de aquel acontecimiento y llorar.
Se relata que cuando Moisés (a.s.) tuvo la misión de visitar al Profeta Jidr (a.s.)
y aprender de él, el primer asunto que trataron fue aquél que este Profeta sabio (Jidr) le relatara detalladamente, respecto a todos los sucesos de Karbalâ’ y los sufrimientos que el Imam, sus compañeros y familiares padecerían. Luego ambos se echaron a llorar fuertemente.

También, se relata de Ibn ‘Abbâs que dijo: “En Dhîqâr visité al Imam ‘Alî (a.s.).
El Imam me presentó un escrito con su propia letra y dictado por el Profeta (s.a.w.) y comenzó a leérmelo. En ese escrito estaban todos los sucesos de Karbalâ’, cómo y quién martirizaría al Imam Hussain (a.s.), quién lo apoyaría y quiénes se martirizarían junto a él. Luego se echó a llorar fuertemente y yo también.”

Se relata que quien en este día visite la tumba del Imam Hussain (a.s.) y ofrezca agua a los visitantes, es como si hubiera ofrecido agua al ejército del Imam y lo hubiera acompañado en aquel trágico día.

Es preferible en este día leer mil veces la Sûra Al-Ijlâs (nº 112).
Es preferible que los musulmanes en ese día se abstengan de comer y beber sin intención de ayuno hasta la tarde y desayunen en ese momento con comidas propias de la gente de la desgracia, tales como yogur natural o leche, y no con comidas exquisitas.

Banî Umâiiah (los Omeyas) consideraban que abastecer de provisiones su casa en este día poseía mucha misericordia, por ello dijo el
Imam Ar-Ridâ (a.s.):
“Quienes en este día dejen de preocuparse por los asuntos de este mundo, Dios le dará
bienestar en este y el otro mundo. Para quien el día de ‘Ashurâ’ sea un día de tristeza y de lágrimas, el Día del Juicio Final, será un día de alivio y alegría para él y se contentará al vernos en el Paraíso. Quien en este día compre algo para su casa, pensando que el mismo es un día bendito, Allah no bendecirá dicha
provisión y el Día del Juicio Final será resucitado junto a Yazîd, ‘Ubaidul·lah ibn Ziâd y ‘Umar ibn Sa‘d –que Allah los maldiga”.

Es preferible en este día, decir mil veces:
Al·lahumma-l‘an qatalatal husaini ‘ alaih-is salâm
¡Dios nuestro! Maldice a los asesinos de Hussain –la paz sea con él.

De esta forma el Imam dejó en claro la falsedad de los dichos que los Banî Umaiiah falsificaron sobre la bendición de este día y que atribuyeron al Profeta (s.a.w.).

El autor de Shifâ’ As Sudûr, explica esto en profundidad cuando comenta el párrafo de la Ziârah de ‘Ashûrâ’ que dice:
“¡Dios mío! por cierto que éste es un día que los Omeyas consideran bendito”. El resumen de ello es lo siguiente:

“La procura de bendiciones en este día por parte de los omeyas presenta varios aspectos:

El primero de ellos es que, tomaron como una tradición el hecho de abastecerse con provisiones en este día y consideraban que esas provisiones eran motivo de felicidad y abundancia hasta el año siguiente, tal como se ha mencionado repetidamente en las narraciones de Ahlul Bait (a.s.) donde se les recrimina y se les prohíbe hacer esto.

Otro aspecto es la realización de ceremonias festivas (‘id) y acciones propias de una festividad, como el hecho de ser dadivoso con la familia en este día, comprar ropas nuevas, recortarse el bigote y las uñas, estrecharse la mano, y otras cosas semejantes, que los Omeyas y sus seguidores realizaban.

Otro aspecto es el ayuno en dicho día, para lo cual inventaron muchas narraciones que enfatizan el ayuno (con todas sus condiciones) en este día.

El cuarto de los aspectos de tomar (indebidamente) como bendito al día de ‘Ashurâ’ es considerar que la súplica y el ruego por las necesidades son respondidas por Dios y para ello inventaron muchas virtudes para este día. Y enseñaban varias súplicas combinadas para confundir el asunto y sus actos se tornasen ambiguos, tal como la jutbah o disertación que ellos leían ese día respecto a que para cada profeta se menciona un honor en este día, como que, en este día se enfrió el Fuego de Nimrud (en el cual debía ser arrojado Abraham), se posó el Arca de Noé (a.s.), se ahogó el ejército del Faraón, Jesús (a.s.) fue salvado de los judíos, tal como cita el Sheij Sadûq de Ÿablah Mekkiah de que:

“Escuché a Meizam Tammâr –que Dios esté complacido de él-, que dijo: “¡Por Dios! Que esta comunidad matará al hijo de su propio Profeta (s.a.w.), en el mes de Muharram, en el día diez, y que cada facción de los enemigos del Creador, Glorificado y Exaltado Sea, dispondrá a éste como día de bendición. ¡Es como si ese día ya hubiese llegado y ya hubiese sucedido en el conocimiento de Dios, Glorificado Sea. Yo sé eso por un secreto que me llegó de Amîr Al-Mu’minîn (a.s.)…”.

Luego Ÿablah continúa diciendo: “Dije: ¿Cómo es que la gente tomaría el día del asesinato de Hussain como un día de bendición?”.

Entonces Meizam lloró y dijo:

“Inventarán hadices sobre que ese es el día en que Dios, Glorificado Sea, aceptó el arrepentimiento de Adán, siendo que Dios, Glorificado Sea, aceptó el arrepentimiento de Adán en el mes de Dhûl Hiÿÿah.

Supondrán que es el día en que Dios, Glorificado Sea, sacó a Yûnus (Jonás) del vientre de la ballena, siendo que Dios, Glorificado Sea, sacó a Yûnus del vientre de la ballena en el mes de Dhûl Qa‘dah.

Supondrán que es el día en que el Arca de Nûh (Noé) se posó sobre el monte Ÿudî, siendo que el Arca se asentó el dieciocho de Dhul Hiÿÿah.

Supondrán que es el día en que fueron abiertas las aguas del mar para Moisés, siendo que ello ocurrió en el mes de Rabî‘ Al-Auwal…”. En general, con toda esa aclaración y énfasis que se puso en la narración de Meizam, esto en realidad conforma una de las señales de la rofecía y del Imamato, y un indicio de la legitimidad del Shiísmo, que haya brindado tales informaciones certeras. El contenido de esto concuerda con lo acontecido.

Lo sorprendente es que se compuso una súplica con base en esas mentiras, la cual se mencionó en un libro de alguno de entre los desatentos que no es de entre los expertos en la materia ni de entre los informados, quien distribuyó ello entre la gente común. Por supuesto que leer esa súplica se considera una bid‘ah o innovación en la religión y es algo prohibido.

No hay duda que esa súplica fue inventada por alguno de los nawâsib (esto es, aquellos que manifiestan rencor por Ahlul Bait) o alguno de los jawâriÿ, y ello complementa la opresión de los omeyas”.

Estas fueron las palabras del autor de Shifâ’ As-Sudûr en forma resumida.

Al final del día de Ashûrâ’ es adecuado recordar el viaje de las mujeres de la familia del Imam Hussain (a.s.), sus hijas y niños, quienes en ese momento fueron hechos prisioneros por los enemigos en Karbalâ’ mientras se encontraban sumidos en la tristeza y el llanto, habiéndoles afligido una desgracia tal que no se le puede ocurrir a ninguna criatura y que la pluma no tiene la fuerza para escribir.

Entonces, levántate y envía tus saludos al Mensajero de Dios (s.a.w.), a ‘Alî Al-Murtadâ, a Fátima Az-Zahrâ’, a Hasan Al-Muÿtabâ y al resto de los Imames de la descendencia de Al-Hussain (a.s.). Exprésales tus condolencias por esas grandes desgracias con un corazón desazonado y los ojos llorosos, y lee la Ziârah Wâriz.

FUENTE ABNA