La Peregrinación, símbolo de unidad entre los musulmanes del mundo.

Nos encontramos en el mes de Dhul Hiyya, el último mes en el calendario lunar islámico, que marca la peregrinación anual, mayor y más importante que un musulmán o musulmana deben realizar por lo menos una vez en su vida.

La Peregrinación, símbolo de unidad entre los musulmanes del mundo.

 Nos encontramos en el mes de Dhul Hiyya, el último mes en el calendario lunar islámico, que marca la peregrinación anual, mayor y más importante que un musulmán o musulmana deben realizar por lo menos una vez en su vida, la peregrinación primordial y obligatoria, que se la realiza siempre y cuando estén financiera y físicamente estables, sin tener algún obstáculo que le impida viajar y cumplir con este pilar del islam, un cumplimiento y el disfrute de un viaje hacia la profundidad del ser humano, el “Hayy”, la peregrinación anual a la Meca, que se encuentra dentro del territorio de Arabia Saudita, la cuna del islam, en donde el Profeta Muhammad (PBD) recibió la última revelación de Dios, donde ha sido construida la Kaaba[2]o Cubo que el Profeta Abraham construyó para adorar a Dios; ya que allí creció su hijo primogénito Ismael junto a su madre, de la misma que emerge la raza árabe, cabe señalar también que en este lugar Muhammad recibió la Profecía en el monte Hira[3], invitando a los árabes y a la raza humana para seguir las nuevas órdenes de Dios.

Esta visita que como hemos señalado no es por turismo, o paseo; sino que fundamentalmente obedece a una obligación dada por Dios en el Sagrado Corán[4], es realizada por hombres y mujeres musulmanes que vienen de países de todo el mundo entre ellos peregrinos de Latinoamérica, debemos recordar que el año pasado unos dos millones de musulmanes de todo el mundo realizaron esta peregrinación anual a La Meca, entre ellos 184.921 peregrinos llegados desde diversos lugares del reino; el resto fueron extranjeros[5], de ahí también enfatizar que esta peregrinación del Hach, además de ser un viaje para el cuerpo, es una ascensión para el espíritu, y sobretodo representa la unidad de las diferentes comunidades, y el establecimiento de la igualdad entre el negro, el blanco, el amarillo, entre el siervo y su amo, entre el rico y el pobre, el gobernante y el súbdito, el hombre y la mujer, y entre el resto de las esferas sociales, raciales y culturales, y en este sentido, el Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá  Seyed Ali Jamenei manifestó que la unidad de tiempo y lugar es el principal secreto del Hach, de hecho, Dios ha obligado la realización del Hayy en unos días concretos, para brindar esta oportunidad a los musulmanes de todo el mundo de conocerse y revelar su unidad y fraternidad en las grandes ceremonias de peregrinación; pues los peregrinos representan a la comunidad islámica de todo el mundo, y representan a la comunidad islámica en el Hayy[6]. La aleya 52 del sura, Los creyentes (Al moeminún) dice: “Y ésta es vuestra comunidad. Es una sola comunidad. Y Yo soy vuestro Señor. ¡Temedme, pues!».

Sin embargo, esa misma unidad y convergencia islámica es la que muchas veces enfada a los enemigos; así vemos también que siguiendo esta lógica la peregrinación del Hayy tiene diferentes aspectos, tanto religioso, como social y político. “Apoyar a los pueblos oprimidos de Palestina y Yemen, (…) son temas tanto políticos como religiosos; pues, los aspectos políticos del Hach son las mismas obligaciones religiosas” en palabras de Jamenei[7]; de ahí la necesidad de que Arabia Saudí garantice la seguridad de los peregrinos en las sagradas ciudades de La Meca y Medina.

“Los que están encargados de las regiones de Hayy, tienen grandes responsabilidades. Pues, deberían salvaguardar la seguridad de los peregrinos sin militarizar el ambiente, de manera que el respeto y la dignidad de ellos (los peregrinos) sean preservados”[8].

Hablamos de seguridad en esa región precisamente en alusión a la estampida que ocurrió en septiembre de 2015 en Mina, en los rituales del Hayy, donde más de 4700 personas murieron[9]; para tal fin se debe hablar de seguridad, y la necesidad de proponer un cuerpo colegiado para su administración; es decir la creación del consejo de administración para la santa ciudad de Meca, en el mismo que pueda haber representación de todas las regiones para establecer los marcos de seguridad para los peregrinos y demás actos rituales que requiere el Hayy, en palabras de Chambi[10].

“Así por ejemplo cada año antes de que se realice los rituales se puedan realizar reuniones ordinarias y extraordinarias para detallar aspectos de seguridad para los peregrinos; pues debido a la asistencia de millones de personas cada vez se hace más difícil controlar y organizar estos eventos religiosos, por ello mismo es que se debe crear una administración y organización internacional para tal efecto, el mismo que debe estar representado por cada país islámico, sin duda esta sería una de las soluciones a todos los eventos penosos y catastróficos que se han presenciado en estos últimos tiempos”.

«La Peregrinación a la Casa es un deber de la gente para con Dios, para quien esté en condiciones de emprenderla». (Corán; 3: 97)

«Dios dispuso la Kaaba, la Casa Sagrada, como congreso para la gente». (Corán; 5: 97).

Hemos señalado que el Hach al ser un viaje espiritual y corporal, a la vez es una emigración del hombre hacia Dios Todopoderoso; pues el musulmán al que se dirige la obligación de realizar el Hach, que cuenta con los medios para poder llevarlo a cabo (mustatî‘), y que cumple con este acto de adoración preceptuado, pone la intención de visitar la Casa de Dios Inviolable, la Sagrada ciudad de La Meca y el resto de los benditos lugares que la rodean, como ‘Arafat, Mina, Mash‘ar-ul Haram o Muzdalifah… para llevar a cabo en ellos sus ritos y expresar los lemas que Dios Altísimo le prescribió[11].

Entonces, por ejemplo, el peregrino debe vestir el Ihram en ciertos lugares determinados llamados “Miqât”, y el Tawâf (circunvalación a la Kaabah) comienza en un lugar específico, alrededor de la Kaabah; el Salat-ut Tawâf (rezo tras la circunvalación) se realiza detrás del Maqâm de Abraham (P), y el Sa‘î (trote) está limitado entre dos colinas, las de Safâ y Marwah. El Uqûf (permanencia) también debe ser realizado en un lugar en particular: el desierto de ‘Arafât, y así también el Mabît (pasar la noche) en Mash‘ar-ul Harâm o Muzdalifah, y dirigirse a Minâ el día del ‘Id, para realizar el sacrificio del animal, apedrear los Yamarât (columnas que representan a Shaitân), rasurarse el cabello (para los hombres), cortarse una pequeña cantidad de cabello (para las mujeres), pasar las dos noches del 11 y 12 en Mina… y el resto de los ritos[12].

Sin embargo; para poder entender más sobre las bendiciones de la peregrinación para quien quiere ver la realidad y explorar el poder que Dios le inspiró para entender los «fenómenos aparentes», debe entender el conocimiento complementario, mediante el cual se distingue la Peregrinación y que generalmente los musulmanes no consiguen sino a través del cumplimiento de este precepto. Ningún otro fenómeno religioso puede ofrecer a la comunidad islámica ese repertorio completo de nociones, tal como lo hace la Peregrinación, como lo señaló el Ayatolá Jamenei[13].

“Entre las nociones de ese sistema concatenado están: el conocimiento de uno mismo en el ámbito personal, el conocimiento de uno mismo en el ámbito de pertenecer a la gran comunidad islámica, el conocimiento de esa comunidad única a través del ejemplo presente en la Peregrinación, el conocimiento de la majestuosidad y misericordia de Dios, el conocimiento del enemigo, etc…”

Es en ese sentido que el Hach, es también una gran oportunidad para reflexionar; pues es la migración de uno mismo y el retorno así mismo, significa que el ser humano reflexione de su existencia y examine los puntos de su propia fuerza y debilidad, ya que todas las cosas materiales como el dinero, la posición, la raza, el estatus, el adorno y la vestimenta pierden su valor y lejos de todos estos referentes, “el individuo realiza el tawaf (circunvalación alrededor de la Kaaba), el sa‘i (recorrido entre las montañas de Safa y Marwah), reza, corre y se detiene junto a cientos de miles de personas, entre los que están el pobre y el rico, el mandatario y el súbdito, el ilustrado y el analfabeto, el negro y el blanco, todos con una única ropa y en una única explanada, dirigidos a Dios, sometidos a Él, contritos ante Su Esplendor, Majestuosidad y Poder…” [14]Allí toda persona reflexiva puede conocer completamente su debilidad y pobreza ante Dios, así como su posición, su grandeza y su elevación al vincularse al Señor del Universo y alejarse de toda suposición falsa y envanecimiento en relación a su débil existencia y romper el ídolo de la soberbia y el egoísmo que le impulsa a las más indignas actitudes y comportamientos morales, pues experimentará su comunicación con Él.

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De ahí que esta gran, mayor y bendita peregrinación a la Meca debe representar por todo lo dicho anteriormente ante los ojos del mundo entero, una exhibición y simbolismo de unidad e igualdad entre los musulmanes, y eso se logrará cuando lo opresores, los enemigos dejen de oprimir a los más débiles como o están haciendo en estos momentos, se logrará cuando la arrogancia mundial caiga, cuando renazca la justicia, cuando el Imam Mahdi(P), la restablezca; pues dijo el Imam Sadiq (P):

“La religión continuará en pie mientras siga en pie la Kaaba”.

«Sin duda que la primera Casa Sagrada erigida para el género humano es la de Bakka (La Meca), donde reside la bendición, y constituye una guía para la humanidad» (Corán; 3:96).

Notas :

[1] Escritora, Periodista, Profesora e Investigadora Boliviana, miembro de la Asociación de Investigadores en Comunicación y Educación para el Desarrollo (AICED) La Paz-Bolivia.

[2] “La Kaaba es una construcción cúbica situada en La Meca, y constituye el lugar sagrado y de peregrinación religiosa más importante del islam. Es la «casa de Dios» y alquibla de los musulmanes. De acuerdo al Sagrado Corán, la Kaaba fue construida por el profeta Abraham y su hijo Ismael (la paz sea con ambos”.

[3] “Hīrā’ (حراء) es una montaña ubicada cerca de La Meca, donde fue descendida la primera revelación al Profeta Muhammad (PBD). Esta montaña también es conocida con el nombre de Yabal al-Nur (La Montaña de la Luz). En la época preislámica, el Profeta (PBD) solía pasar durante cada año mucho tiempo en la cueva de Hira; para aislarse y dedicarse exclusivamente a la adoración, y fue allí donde fue honrado con la Profecía”.

[4] “Llevad a cabo la peregrinación mayor y la menor por Dios. Pero, si os veis impedidos, ofreced una víctima conforme a vuestros medios. No os afeitéis la cabeza hasta que la víctima llegue al lugar del sacrificio. Si uno de vosotros está enfermo o tiene una dolencia en la cabeza, puede redimirse ayunando, dando limosna u ofreciendo un sacrificio. Cuando estéis en seguridad, quien aproveche para hacer la peregrinación menor, mientras llega el tiempo de la mayor, que ofrezca una víctima según sus posibilidades. Pero, si no encuentra qué ofrecer, deberá ayunar tres días durante la peregrinación mayor y siete a su regreso, esto es, diez completos. Esto atañe a aquél cuya familia no reside en las cercanías de la Mezquita Sagrada. ¡Temed a Dios! ¡Sabed que Dios es severo en castigar!” (Corán 2:196).

[5] https://mundo.sputniknews.com/religion/201808191081309720-islam-hach-meca/

[6] http://parstoday.com/es/radio/programs-i57954-puntos_de_vista_del_l%C3%ADder_de_la_revoluci%C3%B3n_isl%C3%A1mica_(mensaje_a_los_peregrinos_del_hach)

[7] http://parstoday.com/es/news/iran-i66552-l%C3%ADder_iran%C3%AD_riad_debe_garantizar_seguridad_de_peregrinos_de_hach_fotos

[8] Ídem.

[9] https://www.hispantv.com/noticias/politica/73420/iran-arabia-saudi-peregrinos-desaparecidos-meca

[10] Roberto Chambi Calle, Sdenka Saavedra Alfaro, “Yihad, Guerra Santa y Terrorismo, una desmitificación del islam y los musulmanes”; Aciabol, La Paz-Bolivia, julio 2015.

[11] Abdallah Yusuf (Néstor Daniel Pagano); “Mi viaje hacia la Kaaba”, Argentina.

[12] Ídem.

[13] Extracto del mensaje dirigido por su excelencia Ayatollah Seied ‘Ali Huseini Jameneí, a los peregrinos de la Casa de Dios en La Meca, en ocasión de celebrarse las ceremonias de la Peregrinación (1 / 4 / 1998).

[14] Ídem.