La Universidad Internacional Al Mustafa, el seminario teológico mas importante del mundo islámico, sancionado arbitrariamente por Estados Unidos

 

Mediante un comunicado difundido el jueves, la Universidad Internacional Al-Mustafá —con sede en la ciudad iraní de Qom, que enseña a los seminaristas extranjeros—, denunció la decisión de Washington respecto a sancionar a la entidad académica bajo acusación sin pruebas de operar como plataforma para las operaciones de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán en el exterior.

La universidad recordó que las sanciones se anunciaron a pesar de que este centro es miembro de la Asociación Internacional de Universidades y “sus egresados son conocidos en todo el mundo como promotores de la racionalidad y la moderación, y cuyas publicaciones científicas tienen como objetivo difundir la paz, amistad y fraternidad entre las naciones”.

El comunicado agrega que al imponer la medida coercitiva contra la universidad iraní, la Administración estadounidense demostró una vez más su “actitud arrogante”, su “antagonismo hacia la ciencia” y su “hostilidad hacia la cultura”.

 

Además, deja claro que el mismo Estados Unidos fue responsable de la creación de grupos violentos y terroristas como Daesh, y brindó apoyo a los regímenes regionales reaccionarios, que son responsables de difundir la violencia, el terrorismo y el extremismo no solo en la región de Asia Occidental, sino en todo el mundo.

Al respecto, se pregunta cómo Washington se ha considerado legítimo para tomar una medida tan coercitiva contra la universidad, mientras tiene un historial tan abismal.

El Gobierno actual de EE.UU. abandonó en 2018 el acuerdo nuclear firmado con Irán en 2015 y, ​​desde entonces, ha restablecido varias tandas de sanciones contra el país persa en el marco de su política de máxima presión, a fin de obligarle a firmar un pacto más intrusivo.

Según un reciente informe de la agencia de noticias británica Reuters, el presidente saliente de EE.UU., Donald Trump, intenta, a la desesperada, aprovechar sus últimos meses en la Casa Blanca para endurecer las sanciones contra Irán.

htv