Menús halal en las raciones del Ejército español

Fue en 1995, hace casi un cuarto de siglo, cuando el Ejército español incorporó los menús con el sello halal a sus raciones individuales de combate.

En el Ejército de Tierra dan por buena la reflexión que el universal autor español recogió en su obra cumbre. La alimentación sustenta la moral de las tropas, amén de la necesaria energía que aportan los menús para afrontar las misiones más complejas: de Mali a Líbano, pasando por Irak, Afganistán o Letonia.

Pero además de alimentar y mantener la moral, la comida debe ser adecuada para los militares a los que va destinada. Ahí entran también en juego las sensibilidades religiosas. En un momento histórico en el que se discute con frecuencia sobre cómo se deben integrar todas las creencias en un mundo globalizado, lo cierto es que el Ejército español lleva casi un cuarto de siglo trabajando en este empeño.

Fue en 1995 -el año próximo se cumplirá un cuarto de siglo- cuando se incorporaron menús con el sello halal a sus raciones individuales de combate. Por partes. ¿Qué es el sello halal? Aplicado a la alimentación, certifica que la comida cumple con los preceptos musulmanes.

«Se confeccionan en base a platos de verduras, pescado, carne de vacuno y pollo», detalla el coronel Luis Alejandro Valdés Fernández, del Cuerpo de Intendencia del Ejército de Tierra (CINET). Los animales de los que se componen los menús, además, han sido sacrificados siguiendo los preceptos que rigen su religión.

Algunos de los platos

¿Y qué son las raciones militares de combate individuales? Cada una de ellas contiene lo necesario para que un efectivo ingiera las calorías necesarias en el desayuno, la comida o en la cena. Se emplean «en la realización de ejercicios y maniobras, aunque también se consumen en el desarrollo de las operaciones en el exterior», explica el coronel Valdés.

Pero no basta con cubrir la nutrición del combatiente y de cumplir con todos los estándares alimentarios. El Ejército pone «mucho empeño» en que además de completa, la ración de combate sea sabrosa. Los militares desplegados en los rincones más complejos del mundo comen canelones de carne, cocido madrileño, estofado de ternera o fabada asturiana, entre otros.

En la comida con sello halal hay atún con tomate, ensalada de alubias con atún, ensalada campera, ensalada de pasta con atún, hamburguesas con tomate, menestra de verduras o salchichas alemanas. El coronel Valdés detalla que «en el caso de las raciones musulmanas existen dos tipos de menú de la clase A (comida) y dos tipos de menú de la clase B (cena)».

fuente mundoislam