Mubahila: Demostración de la razón por el Profeta del Islam (P)

El ser humano para aceptar la verdad no debe ir en busca de milagros ni abandonar la razón, sino que debe pensar lo suficiente como para alcanzar la fuente de luz.

Mubahila: Demostración de la razón por el Profeta del Islam (P)

Jesús (P) dijo a sus discípulos: “¿Acaso no han creído en la religión de Dios, que están en busca de comida celestial? Dijeron: Queremos comer de eso, para estar seguros y así calmar nuestros corazones”.

Los cristianos de Nayran en una conversación con Muhammad, la paz sea con él y su familia, estaban buscando un milagro, un milagro material y físico. Pero el Profeta del Islam trataba de convencerlos a través de la lógica y el uso de la razón, porque al ser el último Profeta había completado su mensaje divino y por ende la constitución de la vida del ser humano. Este, con su intelecto debe encontrar la verdad y a la gente de la verdad; siendo ellos los mejores ejecutores de esta constitución y así seguir su camino.

Por lo tanto, el milagro de Muhammad (P) -el Corán- que es conocimiento por naturaleza e invita a la razón y a la reflexión; para comprobar su valía, junto con milagros científicos, invita al Tahaddi (El desafío del Corán) que desafía diciendo: “Si no crees que soy obra de Dios, sino simples palabras del ser humano, entonces trae un sura o algo semejante a mí”.

El Profeta se esforzó mucho por invitar a los cristianos de Nayran al camino de la verdad con varios argumentos y declaraciones; pero no funcionó, porque estaban acostumbrados a creer solamente presenciado milagros físicos y no por el razonamiento lógico.

Desafortunadamente, un grupo de cristianos de hoy en día siguen el mismo método y dicen: “Abandona el intelecto y solo trata de creer”. Mientras que la fe es el fruto de la razón y es un pensamiento puro. Ciertamente los Profetas han venido a quitar el polvo que cubre la luz de la razón y a despertar la naturaleza humana.

El método del último Profeta no fue realizar milagros físicos, excepto en algunos casos para personas alejadas de la cultura y la civilización, pero para la gente educada de la sociedad, utilizaba constantemente el camino de la reflexión porque sabía que el descenso de la comida celestial tenía un fuerte mensaje divino: “Después del descenso de la comida, si alguien se vuelve incrédulo, lo castigaré de un modo que no he castigado a nadie antes”.

Eso mismo fue lo que pasó, el traidor de Jesús fue castigado. Por lo tanto, el bondadoso Profeta interactuó con los cristianos de Nayran como personas cultas, y sabía que, al hacer un milagro físico, si no creían, sufrirían un castigo severo, y él era el Profeta de la Misericordia para los mundos, pero no importó cuantas veces lo intentó, no lo aceptaron.

Dios trata de guiar a las personas hacia el camino correcto al menor costo y esfuerzo posible, a menos que, estas sean obstinadas para aceptar la guía, entonces Él aumenta el ´precio` porque ama a sus siervos y no acepta su extravío o desviación.

Por lo tanto, cuando Dios vio la insistencia en rechazar a su Profeta, emitió la orden de Mubahila (se refiere a un debate entre dos o más personas, donde aquellos que creen que tienen la razón solicitan la maldición de Dios para el otro (el mentiroso):

«Di: ‘Vengan, invitemos a nuestros hijos y a sus hijos; a nuestras esposas y a sus esposas; a nuestras vidas y sus vidas, y pidamos la maldición de Dios sobre los mentirosos”. Los cristianos estuvieron de acuerdo, y se estableció un tiempo.

Aquí, también, el Profeta eligió esta vía con gentileza, y Dios sabe a quién lo ha encargado. Muhammad (P) trajo de entre sus “hijos” a Hassan y Hussein, (sus dos hermosos nietos), y de las mujeres, trajo a su hija Fátima y a su primo Ali, como su propia vida (la paz sea con todos ellos). Y así, no trajo un numeroso grupo de personas, ni creó una atmósfera hostil, porque no quería convencer a sus oponentes mediante el miedo, sino que trató de revivir su naturaleza (creencia innata).

Cuando un gran personaje de entre los cristianos vio que Muhammad (la paz sea con él) vino sin ningún armamento e incluso llegó acompañado de sus parientes más queridos, con rostros amables y espirituales; de repente, su naturaleza se despertó y dijo: “Si estas cinco personas rezan, el castigo nos alcanzará a todos”. Así que los cristianos lamentaron lo que habían hecho.

Sí, el ser humano, especialmente un musulmán, para aceptar la verdad no debe ir en busca de milagros ni abandonar la razón, sino que debe pensar lo suficiente como para alcanzar la fuente de luz. Los milagros son para el instante, en que el ser humano se vea incapaz de usar la razón. En ese momento, Dios activa el “mecanismo del milagro” para ayudar a la razón y al pensamiento.

Qué malas son aquellas naciones que desvían el intelecto puro (el llamado profeta interno) con la contaminación del pecado, es decir, se limitan al manejo de sus necesidades materiales, lo que les impide desarrollar la espiritualidad humana.

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