Muhammad (PBD), el espíritu de la verdad en la Biblia

“Muhammad no es más que un mensajero. Antes de Él hubieron también otros Mensajeros” (Corán 3: 144).

Muhammad (PBD), el espíritu de la verdad en la Biblia

«Y vendrá el Ahmad[1]  de todas las naciones…»
(Hageo 2:7)

Sin lugar a dudas, el islam no hace distinción entre los Profetas y Mensajeros divinos; pues se considera que todos ellos han transmitido la misma verdad de parte de su Señor, sin embargo podemos ver que entre ellos existe, no obstante, algunos especialmente destacados por Dios con una misión más trascendente, sea porque inició un nuevo ciclo en la humanidad, o porque trajo una nueva ley, o por el carácter universal de su prédica, de ahí que según el islam, estos mensajeros así destacados son: Noé, Abraham, Moisés, Jesús y Muhammad (P), siendo este último al que por su mensaje eterno y contestatario a favor de los más débiles, los más necesitados, mensaje que hoy después de 14 siglos desde su fallecimiento, es seguido por más de la cuarta parte de la humanidad, se lo ha denominado el último mensajero de Dios para la humanidad, precisamente porque su mensaje proclama la igualdad ante la ley de todos los seres humanos, sin diferencia de raza o condición social, la dignidad de la mujer, su derecho al estudio, al trabajo remunerado, al usufructo de su propia riqueza, al matrimonio y al divorcio; un mensaje de justicia , igualdad y libertad que se expandió por toda Arabia, donde existía una sociedad idólatra y supersticiosa, en la que sobraban los juegos de azar y las bebidas alcohólicas, las danzas diabólicas, donde se menospreciaba a las mujeres, en una sociedad racista, corrupta donde existía, la estafa, el hurto, Muhammad (P) proclamó un mensaje de justicia, igualdad y libertad, que sigue de pie en defensa del oprimido contra el opresor.

Y es justamente en esa visión el de querer mostrar al mundo la grande hazaña que el Profeta Muhammad (P) realizó, hace más de 1.400 años, en una época donde existía ignorancia, donde la iniquidad y la maldad estaban generalizadas, producto de las guerras sangrientas, el incremento del saqueo y la matanza de las hijas mujeres, habían extinguido casi por completo las cualidades morales de ese pueblo, ya que la sociedad árabe estaba pasando por el período más oscuro y triste de su historia; pues además de transmitir y revelar el mensaje de Dios, estableciendo el islam como última religión, el Profeta del Islam (P) con su sabiduría, tomó el control del liderazgo de la Ummah (comunidad) islámica y, bajo el lema de empatía entre los creyentes, convirtió la división y dispersión entre los musulmanes en unidad y hermandad.

“El Profeta Muhammad estableció la hermandad entre los Al-Muhayirin (conocidos como “emigrantes” porque tuvieron que emigrar abandonando su ciudad natal e irse a Medina) y los Al-Ansar (los musulmanes de la ciudad de Medina que recibieron a los Muhayirun como sus hermanos en la fe y los defendieron contra los ataques del enemigo). Él recitó el más bello lema que haya existido entre todas esas personas atrapadas en la ignorancia y la idolatría, “Aferraos al pacto de Allah, todos juntos, sin dividiros”. (Aleya 103 de sura La familia de Imran)”.

Y es también en esa visión, en esa línea que el Profeta Muhammad (P), siempre se distinguió por sus características opuestas a las normas generales que regían en la Arabia de aquel tiempo: En una sociedad idólatra y supersticiosa, él era monoteísta y rechazaba las falsas creencias; en una sociedad donde sobraban los juegos de azar y las bebidas embriagantes, él jamás se acercó a ellos; en una sociedad que amaba la música, las danzas, la poesía sensual, él siempre las rechazó; en una sociedad que menospreciaba a las mujeres, él las valorizó y estableció para ellas numerosos derechos; en una sociedad racista, él defendió la igualdad de todos los seres humanos; en una sociedad donde abundaba la corrupción, la estafa y el robo, él fue llamado «Al Amín» (El digno de toda confianza).

Durante veintitrés años, trece en La Meca y diez en Medina, predicó un mensaje que proclama la igualdad ante la ley de todos los seres humanos, sin diferencia de raza condición social. La dignidad de la mujer, su derecho al estudio, al trabajo remunerado, al usufructo de su propia riqueza, al matrimonio y al divorcio. Y ese mensaje fue el Islam. Pero no ha traído una religión nueva, sino que le dio continuidad al Mensaje de todos los Profetas anteriores, siendo él, el último de ellos, de ahí que también es el sello de la profecía.

“Muhammad el Mensajero de Dios y los que con Él están…Así están descritos en la Torá y en el Evangelio” (Corán 49:29).

“Muhammad no es más que un mensajero. Antes de Él hubieron también otros Mensajeros” (Corán 3: 144).

Por todo ello, fue anunciado por todos los Mensajeros que lo precedieron, y tal mención figura en la Biblia:

“Yo les suscitaré, de en medio de sus hermanos[3], un profeta semejante a ti[4], pondré mis palabras en su boca, y él les dirá todo lo que yo le mande”. (Deuteronomio 18:18)

«Y luego pone el libro[5] frente a quien no sabe leer[6], diciendo: «Ea, lee eso»; y dice este: »No sé leer»».[7](Isaías 29:12)

«Y yo [Jesús] pediré al Padre y os dará otro Paráclito[8], para que esté con vosotros para siempre». (Juan 14:16)

«Pero el Paráclito, el espíritu santo[9], que el Padre enviará en mi nombre, os lo enseñará todo y os recordará todo lo que yo os he dicho»[10] . (Juan 14:16)

«Cuando venga el Paráclito, que yo os enviaré de junto al Padre, el espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí» [11] . (Juan 15:26)

«Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito; pero si me voy, os lo enviaré». (Juan 16:7)

Como lo estamos comprobando el Profeta Muhammad (P) fue mencionado en la Biblia y su lucha contestaría en contra la opresión y la injusticia no es coincidencia, ya que el Profeta Jesús (P) es quién anunció la llegada del Profeta Muhammad (PB) como último Profeta. (Corán 3,75:61,6).

Por otro lado, Jesús (P) en la parábola de los viñadores, manifestó que tras él vendría el Señor de la viña y añadió: “Pues bien, os digo que se os quitará el reino de Dios para dárselo a un pueblo que produzca sus frutos” (Mateo, 21:43)

Al mismo tiempo señalar que Jesús (P) dejó claro que el Profeta que iba a venir después de él, no sería de la rama israelita; es decir sino de sus hermanos los ismaelitas.

“En cuanto a Ismael, también le he escuchado: He aquí que yo te bendigo; te haré fecundado y te multiplicaré grandemente. Engendrará doce príncipes y llegará a ser un gran pueblo” (Génesis, 17:20)

También vemos en la Biblia,  Juan nos habla de un Confortador, que de acuerdo a los sabios, es el Profeta Muhammad (P).

“El Confortador, el espíritu de la verdad, a quién el padre enviará en mi nombre, él le enseñará todas las cosas, y les recordará todo lo que les he dicho” (Juan 14:26)

Así mismo,  otra profecía del último libro del Antiguo Testamento, llamado Malaquías (Cap. 3:1) señala:

«Miren, yo enviaré mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí: vendrá súbitamente a su templo. Él es Adonai (el Señor), por quién vosotros rogáis, y el Mensajero del Pacto en quien encuentran contento. Él está viniendo, dice el Señor de los Ejércitos».

También en otro versículo de Ageo se señala que: «Y haré temblar a todas las naciones, y el Himda de todas las naciones vendrá, y llenaré de gloria esta casa, dice el Señor de los ejércitos. Mía es la plata, y mío es el oro, dice el Señor de los ejércitos. La gloria de mi casa postrera será mayor que la de la primera, dice el Señor de los ejércitos. Y daré paz (shalom) en este lugar, dice el Señor de los ejércitos» (Ageo 2:7-9).

Estos dos últimos versículos, que de acuerdo a Abdul Ahad Dawud[12], la persona que viene súbitamente al templo –como lo predicen las dos profecías bíblicas anteriores, Ageo 2:7 y Malaquías 3:1–es Muhammad y no Jesús; ya que  «El parentesco, la relación y la semejanza entre los dos tetragramas «Himda» y «Ahmad» y la identidad de la raíz «hmd» de la cual derivan ambos sustantivos, no deja la más mínima duda de que el sujeto en la oración «y vendrá el Himda de las naciones» es Ahmad, es decir Muhammad. No hay ni la más remota relación etimológica entre «himda» y cualquier otro nombre como Jesús, Cristo, Salvador, etc., y ni siquiera hay una consonante común entre ellos.

Con todo lo anteriormente mencionado, destacamos que es precisamente lo que en la actualidad necesita el mundo, en la adopción del mensaje del Profeta Muhammad (P), porque Él dejó el mundo temporal, pero su mensaje de lucha a favor de los oprimidos del mundo, su mensaje de justicia, igualdad y libertad es eterno, como lo señalamos, además que como lo hemos comprobado él está mencionado en la Biblia y es una obligación de todos que podamos contribuir a mejorar la fraternidad y acercamiento entre las dos grandes religiones monoteístas, en el diálogo fraterno interreligioso e intercultural; pues lo hemos comprobado son más acercamientos que se tiene que diferencias, al mismo tiempo señalar que el mensaje divino del último Profeta de Dios, es portador del espíritu del Islam,  su tolerancia,  su misericordia para con todos los seres; pues su universalidad radica en el amor, la comprensión y el conocimiento, y fundamentalmente es un llamado a la fraternidad entre todos los seres humanos.

Roberto Chambi Calle[2]


[1] «Ahmad», proviene de la raíz árabe «hamida», «alabar» de donde deriva también «Muhammad» que es el otro nombre del Profeta del Islam.

[2] Cientista Jurídico y Analista en Relaciones Internacionales, Miembro del Comité para el Estudio y la Difusión del Derecho en América Latina.

[3] Se refiere a los árabes, porque estos son descendientes de Ismael (P) el hermano de Isaac (P), ambos hijos de Abraham (P).

[4] Como Moisés.

[5]  Se refiere al Corán.

[6] El Profeta Muhammad (PB) era analfabeto.

[7] Este versículo de la Biblia retrata fielmente lo que ocurrió cuando la primera vez que el Ángel Gabriel se le apareció por primera vez con la revelación al Profeta Muhammad (PB).

[8] Tal como se dijo cuándo se abordó el tema de la misión de Jesús, «Paráclito» se refiere al Profeta Muhammad (PB).

[9] Una de las cualidades de los Profetas es su santidad o infalibilidad.

[10] El Profeta Muhammad (PB) confirmó a Jesús (P) y su mensaje.

[11] Esto es justo lo que hizo el Profeta Muhammad (P), como parte de su misión.

[12] AHAD , Abdul Dawud, “Muhammad en la Biblia, anuncios y profecías sobre el Profeta del islam”, Ed. Electronica, www.al-shia.com/html/spa