Nuevo récord de muertos en Italia

El viernes fallecieron 969 personas por el coronavirus

 Todo el personal sanitario trabaja a full, pero no siempre con las protecciones necesarias. Leve mejora en número de contagios.

 Ataúdes en la iglesia San Giuseppe en Seriate, Lombardía.
Ataúdes en la iglesia San Giuseppe en Seriate, Lombardía.
Ataúdes en la iglesia San Giuseppe en Seriate, Lombardía. 


Imagen: AFP

Desde Roma.El estrés que se está viviendo en todos los hospitales de Italia a causa del coronavirus, no sólo por las víctimas -el viernes fue el récord de muertos: 969 en un día desde que empezó la pandemia- sino por el contagio al que están expuestos cotidianamente médicos, enfermeras, técnicos, personal de laboratorio, lo cual está provocando una gran incertidumbre y angustia en el personal hospitalario. Decenas de pacientes llegan cada día a los servicios de guardia para pedir que se les practique el test del coronavirus y no todos los logran. Y muchos de ellos son posiblemente gente ya infectada pero que no lo sabe y tal vez ni siquiera tiene síntomas. Y son los médicos, enfermeras, personal sanitario en general los que tienen contacto con ellos, que tienen que evaluarlos, tomarles muestras para análisis, controlarlos, trasladarlos, etc. Todo el personal sanitario trabaja a full, pero no siempre con las protecciones necesarias.

Seguramente no ayudan al estrés los datos que se conocen cada día y que si bien hablan de una pequeñísima mejora, dan una idea de que la pandemia no terminará rápidamente. Los datos oficiales del viernes 27 de marzo, después de cinco días en los que las cifras de contagiados diarios había ido bajando aunque subieron levemente el jueves, dicen que hoy disminuyeron de nuevo. Se pasó a 4.401 casos nuevos contra los 4.492 de ayer. Los curados también disminuyeron de 999 ayer a 589 hoy. Pero la cifra récord jamás vista antes fue la cantidad de muertos (969) en un día que llevó el total de muertos a 9.134, es decir el 35 por ciento del total de muertos (26,455 )producidos en 176 países del mundo, según la Johns Hopkins University de Estados Unidos.

En este clima de desesperación, hubo en el país dos casos de enfermeras que se suicidaron en los últimos días, una de 49 años que trabajaba en contacto con los enfermos de coronavirus en el hospital de Jesolo (cerca de Venecia). La otra, de 34 años, trabajaba en terapia intensiva en un hospital de Monza (Lombardía, la región más infectada por el Covid-19). Hay versiones que dicen que al menos una de ellas estaba infectada por el virus. Pero no ha habido confirmación.

Cualquiera sea la verdad, las dos mujeres por lo visto no pudieron soportar la tensión cotidiana que no sólo significa trabajo intensivo, inseguridad, falta de protecciones apropiadas como ha denunciado el Sindicato de Enfermeros, sino ver cuánta gente muere cada día, incluso médicos.

Según datos oficiales de La Federación Nacional de Médicos51 médicos perdieron la vida por el coronavirus hasta ahora. Y según el Instituto Superior de Sanidad, los infectados entre el personal hospitalario de todo el país fueron hasta el viernes 6.414, es decir el 7,4 por ciento del total de los infectados.
“Estamos bajo presión permanente – contó a Página/12 una bioquímica (en Italia son llamados biólogos) que trabaja en el laboratorio de uno de los hospitales de Roma pero que prefirió no dar a conocer su nombre – . Los que trabajamos en el laboratorio estamos tratando todos los test del coronavirus y los análisis de quien llega a la guardia médica. El estrés es notable. Ayer tuve un ataque de ansia porque me sentía muy asustada. Llegamos al pánico incluso nosotros que somos los trabajadores de la salud. El miedo es tanto, no sólo por el hecho de que nos toca maniobrar las pruebas de los análisis, los tests, sino también por el ambiente, porque llega gente a la guardia médica que es positiva al virus, está en contacto con las enfermeras y nosotros también estamos en contacto con las enfermeras. Es cierto que tomamos muchas medidas de precaución pero a veces bajamos la guardia porque vamos a tomarnos un café. Necesitamos hacerlo de vez en cuando”.

La bioquímica también contó que desde hace más de una semana no tienen días de descanso. Trabajan por turnos y que ahora, para mayor protección, el hospital ha dispuesto que un grupo se ocupe exclusivamente de los análisis del Covit-19 y no de otros tipo de análisis. Y en cuanto al material a disposición, dijo que “hay escasez de reactivos, en Italia y en Europa. Los reactivos son necesarios para poder realizar el examen de los test del virus. Son pocas las empresas que los producen por lo cual no sabemos que sucederá. Y no sabemos cómo hacer. Este es otro factor de estrés para nosotros. En nuestro grupo hay quien tiene mas miedo, quien menos. Ha habido casos de coronavirus dentro del personal del hospital. El personal sanitario está pagando un precio muy alto por esta pandemia”.

Según una carta publicada por la Federación de Médicos italianos en el British Medical Journal, y firmada por su presidente Filippo Anelli, el personal sanitario necesita que se les ponga a disposición inmediatamente todos los dispositivos para la protección individual y que se efectúe el test del coronavirus a todos los trabajadores sanitarios que han estado en contacto con casos sospechosos. La Federación de Farmacéuticos pide algo parecido: que se efectúe el test del coronavirus a todo el personal que trabaja en empresas relacionadas con la salud.

Según algunos investigadores, en la base del boom de contagios en el ambiente sanitario no está sólo el hecho de que no se les hace el test del virus sino también la incorrecta utilización de mascarillas, en particular las llamadas “quirúrgicas”, que no protegen adecuadamente al personal en contacto con las personas infectadas.

La lucha continuará y quién sabe por cuánto tiempo más. Y el personal sanitario lo sabe. Tal vez los italianos, encerrados por la cuarentena, tendrían que salir a los balcones y ventanas repetidamente para aplaudirlos, como hicieron varias veces la semana pasada. Es poco, pero es al menos un pequeño reconocimiento del esfuerzo que todos ellos hacen.

fuente pagina 12