ONU investiga sobornos a expresidente de su Asamblea General

  • Secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, insiste en investigar caso de corrupción en seno de la organización.

    Secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, insiste en investigar caso de corrupción en seno de la organización.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, informó el martes de que pondrá bajo la lupa las finanzas de la oficina del presidente de la Asamblea General, tras revelarse que el anterior titular, John Ashe, recibió un soborno millonario.

Para hacer este seguimiento, el titular de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) dijo que había creado un grupo de trabajo como parte de la auditoría que ordenó abrir en octubre con el fin de aclarar las graves acusaciones contra Ashe, expresidente de la Asamblea General, arrestado el 6 de octubre por las autoridades de Estados Unidos.

John Ashe, presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) de septiembre de 2013 a septiembre de 2014.

 

El escándalo en torno al soborno a Ashe «golpea el prestigio y la reputación de esta Asamblea General», comentó Ban, que intervenía en un debate plenario de los Estados miembros de la ONU sobre la revitalización del trabajo de este organismo.

«La Asamblea debe ahora sacar grandes enseñanzas de este incidente, y actuar con determinación», remarcó Ban quien, al descubrirse el escándalo, aseveró que «no habrá tolerancia con ningún tipo de corrupción».

Ban designó a su jefa de personal, Susanna Malcorra, como directora del grupo de trabajo que «revisará los acuerdos para la financiación de la oficina y la dotación de personal» y que «recomendará maneras de promover una mayor transparencia y rendición de cuentas«.

Recordó, a su vez, que durante su mandato ha insistido en que la ONU debe ser parangón de integridad y estándares éticos, y todos tienen la responsabilidad de trabajar en conjunto para asegurar que la organización y sus funcionarios cumplan con las normas establecidas.

La presidencia de la Asamblea General, cargo elegido por los 193 Estados miembro, es en gran medida un puesto ceremonial y por ello hasta ahora no ha contado con la necesaria supervisión de la financiación de la oficina de la ONU.

Actualmente la Justicia estadounidense investiga a Ashe, exdiplomático de Antigua y Barbuda —además dirigió la Asamblea en su 68 período de sesiones— y a cinco personas más por cinco cargos, entre ellos: conspiración para sobornar a un responsable de la ONU, pago de sobornos y conspiración para efectuar transporte ilegal de dinero, en un periodo que abarca de 2011 a diciembre de 2014, según la denuncia de 37 páginas.

Ashe fue imputado el 20 de octubre por la Fiscalía estadounidense, acusado de recibir sobornos: por ejemplo, 1,3 millones de dólares de una empresa de Macao dedicada al negocio inmobiliario a cambio de que la organización internacional financiara la construcción de un centro de conferencias.

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