ONU sube el tono y pide fin a la ocupación israelí en Palestina

  • Fuerzas israelíes no permiten a un grupo de jóvenes palestinos entrar en un estadio en Cisjordania, 11 de octubre de 2016.

    Fuerzas israelíes no permiten a un grupo de jóvenes palestinos entrar en un estadio en Cisjordania, 11 de octubre de 2016.

Las Naciones Unidas exhorta al régimen de Israel acabar con la fragmentación geográfica de los territorios palestinos en la ocupada Cisjordania.

“Israel debe permitir que la Autoridad Palestina asuma el control de la seguridad en la Zona B y el control civil y de seguridad en la Zona C para así poner fin a la fragmentación geográfica de los territorios palestinos ocupados”, instó el viernes el relator especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre los Derechos Humanos en Palestina, Michael Lynk.

Los territorios ocupados palestinos están compuestos por tres zonas: la A que supone cerca de un 3 % del territorio y está bajo control administrativo y de la seguridad de la Autoridad Palestina, la B, que supone cerca del 30 % y está integrada por los pueblos, bajo control administrativo palestino y control de seguridad israelí, y la Zona C, plenamente controlado por el régimen de Tel Aviv.

Israel debe permitir que la Autoridad Palestina asuma el control de la seguridad en la Zona B y el control civil y de seguridad en la Zona C para así poner fin a la fragmentación geográfica de los territorios palestinos ocupados”, instó el relator especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) sobre los Derechos Humanos en Palestina, Michael Lynk.

El responsable de la ONU acusa a Israel de actuar como una “potencia colonial” y de haber obstruido el derecho de los palestinos a la autodeterminación.

“El régimen discriminatorio de Israel minimiza y excluye la participación de los palestinos. Israel debe dejar de destruir viviendas y propiedades incluso de las comunidades beduinas”, subrayó el relato de la ONU, según recoge el diario israelí Jerusalem Post.

 

En su informe, Lykn además ha denunciado que la creciente demolición de viviendas palestinas y la falta de permisos para construir suponen “un ambiente coactivo” que incrementa el riesgo de “traslados forzosos individuales y masivos”.

Más de medio millón de israelíes viven en más de 120 asentamientos ilegales construidos desde la ocupación de los territorios palestinos de Cisjordania y Al-Quds (Jerusalén) en la Guerra de los 6 Días, en 1967

Las colonias israelíes en los territorios palestinos son consideradas «ilegales» por la ONU, la Unión Europea (UE) y un gran número de países, ya que la Convención de Ginebra prohíbe también construir en tierras ocupadas.

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