Palestina: El coronavirus y Gaza vulnerable

La pandemia por el coronavirus ya ha llegado a Palestina. El 25 de marzo se ha confirmado el primer fallecimiento en Cisjordania. Gaza está en peligro por las condiciones de vida y la falta de camas hospitalarias.

En Palestina hay sólo 1,2 camas de hospital por cada mil personas. MAYSUN

Las cárceles de California están liberando presos por miedo a que las condiciones saturadas de las penitenciarías pudieran mostrarse como caldos de cultivo letales para el nuevo coronavirus.

Hay dos millones de presos, la mayoría no adultos, sin embargo, a los que no se les dejará salir de presión a pesar de los peligros de las inadecuadas instalaciones sanitarias sobresaturadas y dictadas desde el exterior. Son el pueblo de la Franja de Gaza palestina, con una población de tamaño similar a Houston.

AFP informa que los dos millones de palestinos de Gaza sólo tienen 60 o UCI o camas de cuidados intensivos, y no todas ellas son funcionales. El bloqueo israelí, que no permite la importación de muchos productos clave, ha devastado el sistema sanitario en la franja. En Palestina en general, hay sólo 1,2 camas de hospital por cada mil personas. Comparemos con Alemania, con 8,3 camas por cada mil personas.

Las estadísticas de salud ya son malas en la franja. Los niños sufren de mala nutrición. Su único acuífero está contaminado y el agua del mar se está filtrando, así que el 90% del agua es no potable.

Las cárceles de California serían el paraíso en comparación con una Franja de Gaza destrozada por el covid-19.

Jamal al-Khudari, dirigente de Palestinos contra el asedio, ha demandado que el bloqueo israelí contra la franja se levante y que la Agencia de la ONU de Socorro y Obras Públicas, que proporciona ayuda médica y educativa a los palestinos, vuelva a ser financiada por EE UU (Trump cortó la financiación de la organización).

Debido a que los israelíes destruyeron el aeropuerto de Gaza y no dejan funcionar su puerto, y restringen los viajes terrestres fuera de la franja, Gaza está bastante aislada y todavía no ha informado de ningún caso del virus [desde el momento de traducción de este artículo, la autoridad palestina ha confirmado el primer caso de fallecimiento por coronavirus en Cisjordania]. La gente se las arregla para viajar dentro y fuera de la franja, sin embargo, a través de los controles israelíes o egipcios, y es probable que en cierto momento alguien traiga el covid19.

La autoridad sanitaria palestina ha puesto a 637 personas que volvieron recientemente del extranjero bajo una cuarentena de dos semanas. Sus responsables dicen que no se ha informado de ningún caso de covid19 en la franja. Pero con cientos de repatriados, hay un peligro de que su cuarentena sea parcial y de que algunos sean portadores, quizá incluso asintomáticos. La gente vive en familias extensas en condiciones de saturación, así que no estoy seguro de en qué consistiría una “cuarentena”.

Las autoridades palestinas de Cisjordania han anunciado 36 casos de coronavirus en Belén.

La Organización Mundial de la Salud informa: “La esperanza de vida para los palestinos en los territorios ocupados palestinos era de 73,8 años en 2017. El mismo año, se informó de que la mortalidad infantil para los palestinos en Cisjordania en Cisjordania y la Franja de Gaza fue de 10,7 por mil nacimientos y la mortalidad por debajo de cinco años fue de 12,1 por mil. Existen desigualdades sanitarias, con peores indicadores de salud para algunas poblaciones, como las del Área C de Cisjordania y la Franja de Gaza, comparados con la media palestina. Por ejemplo, se descubrió que las tasas de retraso en el crecimiento de los niños palestinos que viven en el Valle del Jordán de Cisjordania eran del 23% en las comunidades beduinas, comparado con el 10% en los pueblos y el 9% en los campos de refugiados de ACNUR. También hay desigualdades de salud entre la población palestina y los 611.000 colonos israelíes en Cisjordania. La esperanza de vida en el nacimiento en Israel, que incluye a la población de colonos en Cisjordania, es aproximadamente de nueve años más que la de los palestinos que viven en el mismo territorio, el mismo año”.

No me suena prometedor.

Gaza había sido un próspero centro agrícola y de negocios en el siglo XIX, conectado con Egipto y Levante. Desde 1967 ha sido una colonia israelí. Desde 2007 Israel, la potencia ocupante, ha puesto a sus habitantes bajo un bloqueo ilegal (ilegal porque bajo las Convenciones de Ginebra los ocupantes no pueden cambiar de forma sustancial las formas de vida de los civiles no combatientes). Este paso vino porque el partido fundamentalista Hamás ganó las elecciones de 2006 patrocinadas por EE UU e Israel. Al año siguiente EEUU e Israel intentaron anular los resultados conspirando con un golpe de Estado en Cisjordania, que logró llevar al poder a la secular OLP. Pero el intento de golpe fracasó en Gaza, donde Hamás conservó el poder. La mayoría de los periodistas occidentales cuentan esta historia al revés, acusando a Hamás de “tomar el poder”.

Las autoridades israelíes apuntan de forma propagandística a los miles de pequeños cohetes caseros que han atacado Israel desde Gaza en los últimos 13 años, pero no mencionan que sólo un puñado de ellos alcanzaron nada. Toda vida es preciosa, y los 27 israelíes asesinados por esos cohetes de 2004 a 2014 son víctimas de crímenes de guerra por parte de grupos palestinos (Hamás es sólo uno). Pero los israelíes en ese período asesinó a miles de palestinos en Gaza.

Btselem descubrió que desde 2000 a 2014 Israel asesinó 7.065 palestinos (incluyendo Cisjordania), aunque los palestinos fueron responsables de cerca de una séptima parte de ese número de muertes israelíes. En los últimos dos años, francotiradores israelíes han estado derribando manifestantes palestinos en Gaza como a peces en un barril, matando más de 200 (incluyendo niños, mujeres, periodistas y médicos, y manifestantes desarmados), e hiriendo a miles.

Además, si este conflicto se enmarca en la historia, se descubre que el 70% de las familias de Gaza fueron expulsadas de sus hogares en lo que ahora es el sur de Israel, para vivir en escuálidos campos de refugiados. Muchos podrían volver a casa si no estuvieran enjaulados por los israelíes que les robaron su propiedad sin darles ninguna compensación.

El desarrollo de Gaza ha sido revertido por los israelíes, que han elaborado complejas vías para negar a los palestinos de allí una calidad de vida humana sin provocar una hambruna letal que atraería la condena global. En un momento dado el Ejército israelí incluso calculó cuántas calorías harían falta para mantener a los palestinos con apenas vida, y planearon dejar entrar sólo esa cantidad de comida. No se permitiría chocolate para los niños. En una ocasión estaba hablando con un judío estadounidense liberal y le expliqué este crimen de guerra, y el individuo se enfadó conmigo. “Quieren matarnos”, dijo esta persona. “¿Por qué deberían tener su comida?”. Me sorprendió la vehemencia. Era alguien a quien realmente importaba la ocupación de Iraq por Bush, pero no podía ver el parecido con la ocupación israelí de Cisjordania y Gaza.

Por supuesto, ya que la mayor parte de la gente en Gaza son niños, en realidad no están intentando matar a nadie. Hay militantes en Gaza, pero según el derecho internacional no puedes tratar con militantes mediante el castigo a toda una población civil y no combatiente.

Si la pandemia golpea Gaza y los israelíes continúan su bloqueo, eso será otro crimen de guerra más sobre el pueblo palestino.

ZNET

Artículo original: The Coronavirus and Vulnerable Gaza. Traducido para El Salto por Eduardo Pérez.

Fuente: Juan Cole, Blog El Salto