Palestina urge sancionar a Israel para que detenga su colonización

  • El ministro de Asuntos Exteriores de Palestina, Riad al-Maliki, habla en una rueda de prensa en Ramalá.
La Cancillería palestina insta a la comunidad internacional a imponer severas sanciones a Israel con el fin de obligarle a detener sus construcciones ilegales.

En un comunicado publicado ayer martes, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Palestina ha condenado la política expansionista del régimen de Israel en desarrollar asentamientos ilegales y anexar más tierra de los palestinos.

La declaración emitida con motivo de conmemorar el 26.o aniversario de la masacre perpetrada en 1994 en la Mezquita de Ibrahim, en la ciudad de Al-Jalil, ha reprochado también los intentos de las sociedades israelíes para judaizar los territorios ocupados palestinos.

La nota ha hecho hincapié en que las masacres y crímenes perpetrados durante décadas por parte de Israel fue un intento para propagar la cultura del odio y el racismo contra el pueblo palestino. “Por lo tanto, se necesitan sanciones internacionales contra Israel”.

La Cartera palestina ha denunciado, además, que la débil actitud de la comunidad internacional ante los crímenes ha animado a las autoridades de ocupación a cometer violaciones más graves contra el derecho internacional y las resoluciones de las Naciones Unidas respecto a la causa palestina.

La nota se publicó en la misma jornada en que el primer ministro interino israelí, Benjamín Netanyahu, anunció un plan para construir otras 3500 viviendas ilegales en una polémica zona de la ocupada Cisjordania.

 

Este controvertido plan de Netanyahu se sumó a sus otros proyectos revelados en los últimos días para erigir más de 5000 viviendas ilegales para los colonos judíos en la ciudad ocupada de Al-Quds (Jerusalén), los cuales fueron denunciados categóricamente por las autoridades palestinas.

Más de 600 000 colonos israelíes viven en más de 230 colonias construidas en los territorios ocupados de Palestina desde la guerra de los Seis Días en 1967, incluidas la ciudad de Al-Quds y las presentes en la ocupada Cisjordania.

La expansión de estas viviendas ilegales se aceleró estos últimos años bajo el impulso de Netanyahu y de su aliado en EE.UU., el presidente Donald Trump, quien presentó el pasado 28 de enero el polémico plan anti-Palestina, llamado el ‘acuerdo del siglo’, que anima al régimen israelí a ocupar más territorios palestinos.

La iniciativa de EE.UU. ignora todos los derechos inalienables de los palestinos al disponer que la ciudad palestina de Al-Quds se convierta en la “capital indivisible” del régimen de Israel, además de reconocer la soberanía de Israel sobre el valle del Jordán y los asentamientos ilegales en Cisjordania, y exigir un Estado palestino desmilitarizado.

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