¿Por qué Egipto se aleja de la política belicista de Arabia Saudí?

  • El presidente de Egipto, Abdel Fatah al-Sisi (izqda.), en una reunión con el fallecido rey de Arabia SaudÍ, Abdolá bin Abdulaziz Al Saud, 20 de junio de 2014.

    El presidente de Egipto, Abdel Fatah al-Sisi (izqda.), en una reunión con el fallecido rey de Arabia SaudÍ, Abdolá bin Abdulaziz Al Saud, 20 de junio de 2014.

Egipto ha cambiado el rumbo de su política exterior, y esto preocupa a algunos países del Golfo Pérsico que en 2013 apoyaron el golpe de Estado contra Mursi.

Desde el golpe de Estado egipcio ocurrido en 2013, en el que Abdel Fatah al-Sisi, derrocara al expresidente Mohamad Mursi, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y en menor medida Kuwait han decidido brindar apoyo incondicional al nuevo Ejecutivo, según citó recientemente Middle East Eye.

El apoyo prestado a Egipto por estos países de la rivera del Golfo Pérsico, se debía a la esperanza de cambiar el curso de la dinámica regional a su favor, por ello estos Estados acogieron con satisfacción el golpe militar en El Cairo —desde entonces ha reprimido con dureza a los partidarios del movimiento Hermanos Musulmanes (HHMM)— y lo apoyaron financieramente y diplomáticamente para resistir la oposición regional e internacional.

Sin embargo, las relaciones entre Egipto y Arabia Saudí comenzaron a cambiar tras la muerte del rey Abdolá en 2015, ya que su sucesor Salman bin Abdulaziz Al Saud ha seguido una tendencia política diferente a su predecesor en Oriente Medio.

Con esta nueva orientación política, Riad se volvió más activo en su política exterior contraria a Irán y para este fin invitó al El Cairo a unirse en su agresión contra Yemen, cuya invitación fue rechazada por Al-Sisi.

El presidente egipcio no quiso entrar en una contienda contra el pueblo yemení, por dos razones, la primera: porque su imagen estaba perdiendo legitimidad pública por su notoria obediencia hacia el régimen saudí.

 

En segundo lugar, Al-Sisi no veía oportuno entablar una relación de enemistad con Irán, al ver el poder emergente del país persa en la región, y además al considerar que la divergencia de los países árabes con Irán es política y por ello decidió cambiar el rumbo de su política exterior a fin de reposicionar las relaciones diplomáticas de Egipto con Arabia Saudí y su principal valedor, EE.UU.

Las relaciones entre El Cairo y Riad se han tornado tan hostiles, que a pesar de la fuerte oposición de Arabia Saudí, Egipto votó recientemente a favor de una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) respaldada por Rusia que permite la continuación de los bombardeos sobre las posiciones de los rebeldes en Alepo (noroeste).

El régimen de Riad está muy molesto por esta decisión egipcia y, además, de ver como El Cairo se acerca a las posiciones de Rusia e Irán respecto al Gobierno del presidente de Siria, Bashar al-Asad.

A raíz de ello, los saudíes decidieron cortar el suministro de flujo de petróleo a Egipto, este hecho permitió a que El Cairo buscase nuevos mercados de venta de combustible, y en ello halló a Teherán.

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