Protestas en todo El Líbano por la situación económica

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Miles de libaneses salieron hoy a las calles para protestar contra la deteriorada economía agravada por la demora en la formación del Gobierno, cuyo debate va por su octavo mes sin solución a la vista.

 

Hasta ahora ninguna organización reivindicó la organización de las manifestaciones, pero participan afiliados a sindicatos de trabajadores de silos de trigo, de Electricite du Liban, de Middle East Airlines, de la Orden de Ingenieros y del Fondo Nacional de Seguridad Social.

Los empleados de banco pararán sus actividades durante una hora en solidaridad con la protesta.

El jefe del sindicato de los periodistas, Joseph Qseify, apoya la marcha, aunque expresó que los comunicadores no debían ir a la huelga para ofrecer la mayor cobertura posible de los hechos.

La manifestación también incorporó a trabajadores y empleados de los municipios, de expendios de combustible, maestros y técnicos, así como militantes del Partido Sabaa y de la Confederación General de Trabajadores Libaneses.

‘No comprometerse con la huelga significa indiferencia’, indicó el ministro interino de Turismo, Avedis Guidanian, del Partido Tashnag, al aludir a ubn llamamiento de contención emitido por el titular de la Confederación General de Trabajadores, Bechara Asmar.

No es posible permanecer así. Todas las personas saben que estamos a punto de colapsar y que la situación es insoportable, apuntó Guidanian.

Más allá de la marcha de hoy, el Partido Comunista Libanés (PCL) y la Organización Popular Nasserista convocaron a participar en protestas durante todo el mes para oponerse a lo que llamaron corrupción desenfrenada y desigualdad social.

Una declaración del PCL llamó a manifestarse contra el Gobierno el 13 de enero en protestas locales y a una en Beirut el 20 de enero.

La clase gobernante, dice la comunicación, empujó a su punto máximo la crisis política y económica del país y es resultado del fracaso para formar un gabinete y a la concentración excesiva de intereses de un pequeño grupo de líderes sectarios, a expensas de la mayoría.

Un ciudadano sin afiliación política, Khalil al-Hajj Ali, expuso la realidad de la situación al decir, ‘no me importa quién llama a la huelga o a la protesta. Mi única preocupación es proporcionar un medio de vida a mi familia’.

Prensa Islámica