Quién quiere ser millonario: la lección de vida de Lupe, una nena con síndrome de Down que se ganó el corazón de todos

Lupe con sus papás, Yasmín y Fernando.

Lupe con sus papás, Yasmín y Fernando.

«En la ecografía nos informaron que había probabilidades de que ella tuviera síndrome de Down. Nos ofrecieron hacer un estudio para confirmarlo, pero era demasiado invasivo así que preferimos esperar». Después de seis años juntos, y de soñar con ser papás, Yasmín y Fernando tuvieron a Lupe.

Desde ese momento, la pareja que junto a su hija concursaron en Quién quiere ser millonario, se enfrentó a los prejuicios que giran en torno a las limitaciones de chicos con síndrome de Down: «Al principio pensás en todos los mitos, que ellos no pueden hacer muchas cosas. Con el tiempo nos dimos cuenta de que Lupe hace todo, pero con un poquito más de paciencia y de dedicación», explica Yasmín.

Así, en un entorno de amor y dedicación creció Lupe, que hoy tiene cuatro años. Sus papás, entusiasmados por contar su experiencia, y así inspirar a otras parejas en su misma situación comenzaron a mostrar su día a día en las redes sociales. La calesita de Lupe consiguió en muy poco tiempo más de 70 mil seguidores en Instagram.

«A partir del año de ella empezamos a contar todo en las redes, porque me dí cuenta de que había muchos mitos sobre el síndrome de Down, eran cosas que no me estaban pasando con la vida de Lupe. Ella es una nena como cualquier otra. Entonces empecé a querer mostrar lo cotidiano, nuestra vida, que juega como cualquier otro chico. La respuesta de la gente fue hermosa. Ahora la conocen en la calle, ya es una estrella. Vamos a ver cuando crezca qué elige, mientras tanto la idea es visibilizar y concientizar», contaron los padres mientras la nena y Santiago del Moro compartían unos caramelos.

Mientras Yasmín y Fernando esperan la llegada de su segunda hija, Asia, hablan con otros papás buscando transmitir un mensaje de amor, fruto de su experiencia: «Los miedos siempre están, los tenemos todos los papás. Quizás nosotros tuvimos un poquito más al desconocimiento, al no saber. Pero día a día se supera, ella nos sorprende y nos enseña. Van a ser muy felices, no tengan miedo. En casa no hay penas, no hay tristezas, es todo alegría. Somos una familia como cualquier otra, Lupe tiene una vida como la de cualquier otro chico. Los miedos nos limitan. Ella es una nena feliz, plena, buena, simpática y alegre. Es todo lo que está bien».

fuente la nacion