Régimen Israelí: “Bibi provocó un conflicto en al-Aqsa para desviar la atención sobre las investigaciones por corrupción en su contra”

El ex primer ministro israelí Ehud Barak manifestó que el actual primer ministro Benjamin Netanyahu provocó tensiones recientes en el complejo de la Mezquita de Al Aqsa en un intento por distraer la atención pública de las investigaciones de las que esta siendo objeto por denuncias que lo involucran en delitos de corrupción.
 
En un video publicado este sabado en su página de Facebook, Barak criticó a Netanyahu por su manejo de la situación en la ocupada Jerusalén y Cisjordania.
 
Netanyahu “está dispuesto a poner la región en llamas con el fin de salvar su temor a las investigaciones criminales”, dijo Barak.
 
“En las últimas dos semanas, recibimos una visión de las profundidades a las que el comportamiento de Netanyahu puede caer. Es un hombre que entra en pánico, actúa débilmente y es arrastrado por su pobre juicio; Pierde fácilmente su serenidad; y sucumbe una y otra vez “, agregó.
 
El ex primer ministro israelí también recordó que el ex presidente de la Corte Suprema había pedido a Netanyahu que renunciara debido al “escándalo de los costosos regalos”.
 
En el Caso 1000, Netanyahu esta sospechado de haber recibido regalos de empresarios en el extranjero.
 
También está siendo investigado en el Caso 2000 por un supuesto sistema de soborno mediático para ayudar al periódico Yediot Aharonot contra su competidor Yisrael Hayom, a cambio de una cobertura favorable del primer ministro.
 
Las tensiones estallaron en Jerusalén oriental después de un tiroteo mortal acaecido el 14 de julio fuera del Haram al-Sharif, al que los judíos llaman Monte del Templo.
 
Utilizando el tiroteo como pretexto, Israel instaló detectores de metales y cámaras de vigilancia en las entradas del sagrado recinto de al-Aqsa.
 
Las medidas restrictivas provocaron críticas en todo el mundo, mientras los palestinos denunciaban que las prohibiciones estaban destinadas a expandir el control del régimen de ocupación israelí sobre el lugar sagrado y cambiar su status quo.
El 24 de julio, Tel Aviv retrocedió frente a las protestas, así como ante los violentos enfrentamientos, y eliminó todas las restricciones en el recinto de al-Aqsa.
Según las últimas cifras, 15 palestinos murieron y otros 1.400 resultaron heridos en los enfrentamientos en  al-Aqsa ocurridos los últimos días.
 
ptv / pi