Rusia cesa trabajos para construir centro nuclear en Turquía

  • Una maqueta de la futura construcción del primer centro nuclear de Turquía Akkuyu.

    Una maqueta de la futura construcción del primer centro nuclear de Turquía Akkuyu.

Rusia ha cesado los trabajos para construir el primer centro nuclear de Turquía, informaron el miércoles las autoridades energéticas turcas, en medio de la tensión entre ambos países.

Las fuentes consultadas por la agencia británica de noticias Reuters aseguraron que la Corporación Nuclear Estatal Rusa (Rosatom) todavía no ha suspendido el contrato.

Turquía no depende de un solo país en lo relativo a las tecnologías para la construcción de la central, ni tampoco en el comercio (…) En muchos países hay empresas capaces de satisfacer nuestra demanda”, ratificó el viceprimer ministro turco, Numan Kurtulmus.

De acuerdo con los funcionarios turcos, en caso de que Rosatom cancele el proyecto de 20 mil millones de dólares, debe pagar una indemnización pesada a Ankara, por lo que todavía no ha decidido al respecto.

Entre tanto, las fuentes también comentaron que el Gobierno turco ya está evaluando otros posibles candidatos para el proyecto de Akkuyu, en el sur de Turquía, donde Rosatom debía construir cuatro reactores de 1200 megavatios cada uno.

Por su parte, el viceprimer ministro turco, Numan Kurtulmus, alegó el miércoles que la suspensión de la construcción de Akkuyu conllevaría costes altos para Rusia por lo que mostró escepticismo ante un posible fin del contrato por parte de Moscú.

El vice primer ministro turco, Numan Kurtulmus.

 

Kurtulmus expresó su esperanza en que la tensión entre las partes no influya en dicho proyecto y dejó claro que no existe ninguna iniciativa por parte de Ankara para renunciar a la cooperación en el ámbito de energía que mantiene con Rusia.

Sin embargo destacó: “Turquía no depende de un solo país en lo relativo a las tecnologías para la construcción de la central, ni tampoco en el comercio (…) En muchos países hay empresas capaces de satisfacer nuestra demanda”.

La creciente tensión Moscú-Ankara proviene del derribo de un cazabombardero ruso Su-24 por el Ejército turco, según el cual, la medida respondió a la violación de su espacio aéreo.

Rusia negó las acusaciones de Ankara pues asegura que su aparato sobrevolaba los aires de Siria y al no recibir disculpas oficiales de Turquía, impuso una serie de sanciones comerciales a raíz de este incidente, calificado por el presidente ruso, Vladimir Putin, de una “puñalada por la espalda”. El mandatario ruso prometió que Ankara se arrepentirá “más de una vez” por lo ocurrido.

zss/ncl/nal