Saná y Shibam, inscritas en lista de patrimonio mundial en peligro por agresión saudí

  • Vistas del casco antiguo de Saná, capital de Yemen.

    Vistas del casco antiguo de Saná, capital de Yemen.

La destrucción del patrimonio religioso y político de los países de Yemen e Irak por parte de los ataques de Arabia Saudí y el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe), sirvió de argumento para que la Unesco incluyera nuevos lugares o actualizara su lista anual de Sitios del Patrimonio Mundial en Peligro.

La Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) inscribió el jueves a la ciudad vieja de Saná, la capital de Yemen, en su Lista de Patrimonio Mundial en Peligro, a causa de los graves daños sufridos durante el conflicto en el país.

La decisión ha sido adoptada durante la 39ª reunión del Comité del Patrimonio Mundial en la ciudad alemana de Bonn, en la que además han decidido sumar a la citada lista la ciudad amurallada de Shibam (centro), también en Yemen, y a la antigua ciudad iraquí de Hatra.

Varias personas buscan supervivientes entre los restos de edificios destrozados por los bombardeos en Saná.

El comité expresó su “tristeza e inquietud” frente a las destrucciones que afectan a Saná, una ciudad islámica de gran importancia histórica y patrimonial, al tiempo que destacó que la ciudad amurallada de Shibam “está expuesta a amenazas potenciales debidas al conflicto”.

Muchas de las vidrieras y de las puertas coloreadas y decoradas de las casas de Saná, muy características de su arquitectura, explotaron o quedaron hechas añicos”, lamentó la Unesco.

La Ciudad Vieja de Saná, capital de Yemen, “sufrió serios daños debido al conflicto (…) y el barrio de Al Qasimi, situado cerca del famoso jardín urbano de Miqshamat Al Qasimi, está seriamente afectado”, subrayó la agencia de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en un comunicado.

“Muchas de las vidrieras y de las puertas coloreadas y decoradas de las casas de Saná, muy características de su arquitectura, explotaron o quedaron hechas añicos”, lamentó la Unesco.

La Ciudad Vieja de Saná, situada en un valle de montaña, ha estado habitada desde hace más de 2500 años y fue un centro importante para la propagación del Islam, que cuenta con más de 100 mezquitas, 14 baños públicos y más de 6000 viviendas construidas antes del siglo XI. Fue incluida en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco en 1986.

Vista general del 27 de marzo de 2015, de la antigua ciudad de Saná, incluida en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, en Yemen.

 

Las casas de varios pisos que se levantan sobre plantas bajas de piedra fueron construidas con tapial y ladrillo cocido. Cada edificio está decorado con motivos geométricos de ladrillos cocidos y yeso blanco, inspirado en el arte islámico tradicional.

La Ciudad Vieja amurallada de Shibam, edificada en el siglo XVI, constituye uno de los “más antiguos y mejores ejemplos” de construcción vertical. “Sus impresionantes edificios en forma de torres, que parecen brotar de los farallones en que han sido construidos, le han valido el sobrenombre de ‘Manhattan del desierto’.”, según la agencia.

En el caso de Hatra, la antigua ciudad iraquí ha sufrido graves daños a manos de terroristas de Daesh que han destruido todas las estatuas con representaciones humanas del lugar, una ciudad asiria con templos griegos y romanos aderezados con ornamentación oriental.

La Unesco abrió el domingo en Bonn (Alemania) la 39º sesión de su comité del patrimonio mundial para examinar hasta el 8 de julio una treintena de candidaturas para entrar en el patrimonio mundial de la humanidad.

Desde el pasado 26 de marzo, Arabia Saudí lanzó una ofensiva militar contra Yemen, sin el aval de las Naciones Unidas, pero con el visto bueno de Washington, en un intento por eliminar del escenario político al movimiento popular Ansarolá y restaurar en el poder al fugitivo Abdu Rabu Mansur Hadi, un estrecho aliado de Riad.

Muchos otros sitios históricos han sufrido daños colaterales a causa de la ofensiva saudí, como las antiguas ciudades de Saná y Zabid, inscritas en la Lista del Patrimonio Mundial, así como el centro histórico de Saada, Al-Mukala y Taiz.

El miércoles, las Naciones Unidas declaró el máximo nivel de emergencia humanitaria en Yemen, donde según las cifras de la ONU, al menos 2800 personas han muerto como consecuencia de la escalada de enfrentamientos tras la agresión saudí.

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