The New York Times destapa como las 400 personas más ricas de EEUU pagan menos impuestos que los más pobres

«A los ricos, y solo a los ricos, les ha ido fantásticamente bien en las últimas décadas» David Leonhardt

El New York Times se ha hecho eco de unos datos que van a causar una enorme controversia. Esos datos provienen del libro que el autor del artículo, define como el  «más importante sobre política gubernamental que he leído en mucho tiempo». «El triunfo de la injusticia», que así se llama el libro, se publicará la próxima semana. Los autores son Emmanuel Saez y Gabriel Zucman, ambos profesores de la Universidad de California, Berkeley.

Las cifras de la que habla el libro son escandalosas: por primera vez en el registro, los 400 estadounidenses más ricos el año pasado pagaron una tasa impositiva total más baja, que abarca los impuestos federales, estatales y locales, que cualquier otro grupo de ingresos.

Como se puede apreciar en esta gráfica, es un cambio brusco con respecto a las décadas de 1950 y 1960, cuando los ricos pagaban tasas impositivas mucho más altas que la clase media o los menos pudientes. Desde entonces, los impuestos que afectaron más a los más ricos, como el impuesto al patrimonio y el impuesto corporativo, se han desplomado, mientras que la evasión fiscal se ha vuelto más común.

La reducción de impuestos de Trump en 2017, dio la puntilla final a la recaudación de impuestos, siendo solo una ayuda para los ricos. Ayudó a impulsar la tasa de impuestos en los 400 hogares más ricos por debajo de las tasas para casi todos los demás.

La tasa impositiva general de los 400 hogares más ricos el año pasado fue solo del 23 por ciento, lo que significa que sus pagos de impuestos combinados equivalían a menos de una cuarta parte de sus ingresos totales. Esta tasa general fue del 70 por ciento en 1950 y del 47 por ciento en 1980.

Para las familias de clase media y baja, la imagen es diferente. Los impuestos federales sobre la renta también han disminuido modestamente para estas familias, pero no se han beneficiado mucho, si es que lo han hecho, de la disminución del impuesto corporativo o el impuesto sobre el patrimonio. Y ahora pagan más en impuestos sobre la nómina que en el pasado. Sobre todo, sus impuestos se han mantenido bastante estables.

De esta forma, en los últimos 75 años el sistema tributario de los Estados Unidos se ha vuelto radicalmente menos progresivo, perjudicando enormemente a las clases bajas y medias.

fuente  contrainformacion.es