Una burla insólita, el presidente habló frente a un escudo alterado. 

El escudo de Trump: dólares y palos de golf en vez de laureles y flechas
 Trump en su discurso ante el insólito discurso. 
Trump en su discurso ante el insólito discurso. 
Trump en su discurso ante el insólito discurso.  


Imagen: EFE

El escudo de los Estados Unidos muestra un águila que, en cada garra, tiene laureles y un haz de flechas. Sin embargo, se vio un escudo muy distinto en el acto que Donald Trump llevó adelante en Washington. Allí se percibió, detrás del presidente, un águila de dos cabezas, como en el escudo de Rusia; y en cada garra, en vez de flechas y laureles, billetes de dólares y palos de golf.

Todo sucedió en un hotel de Washington, donde el magnate republicano fue invitado a hablar por Turning Point USA, un grupo conservador. Allí habló ante estudiantes, mientras detrás suyo se proyectaba el escudo presidencial alterado. Otros cambios notorios fueron el reemplazo del lema en latín E pluribus unun (“De muchos, uno”) por la leyenda en castellano 45 es un títere (45 es el número de presidente de Trump). También se ven hoces y martillos, como en la iconografía de la URSS.

El águila bicéfala parece ser una alusión a la supuesta injerencia rusa en las elecciones de 2016; de hecho, el fiscal especial Robert Mueller, que investigó el caso, declaró esta semana que Trump no fue exonerado.

¿Qué fue lo que ocurrió, cómo es que se pudo burlar así al presidente de la primera potencia mundial? Se sabe que un asistente de la organización fue despedido tras el acto y que el escudo alterado se usa para vender merchandising anti-Trump.

Incluso, el New York Times encontró al dueño de la tienda, que reconoció haber creado el sello adulterado. “Pienso que esta es la pieza de arte más ruin que he diseñado”, dijo el hombre, identificado como Charles, quien vive en Virginia y trabaja en videos y diseño gráfico. “Esto fue cada cosita mezquina que se me ocurría para atacarlo porque me estaba volviendo loco con sus políticas”, admitió el hombre, un crítico total del gobierno republicano.

Tras mostrar el diseño a unos amigos, decidió vender material contrario a Trump a través de Internet. El sello se viralizó lo suficiente para aparecer detrás del propio Trump y sorprender a Charles. “De alguna manera me hizo el día”, expresó.

El asunto fue tan confuso que no queda claro si Trump supo lo que ocurrió. Habló durante ochenta minutos y no pareció darse cuenta que detrás suyo el escudo no era el que correspondía. Una perla más para una presidencia extravagante.

fuente pagina 12