Venezuela advierte sobre los bombardeos turcos contra Siria

  • Una reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU).

    Una reunión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU).

El presidente de turno del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) expresó gran “preocupación” ante la continuación de los bombardeos turcos en las regiones norteñas de Siria, y advirtió que ello agravará la crisis en el país árabe.

Hablando el viernes en una rueda de prensa tras una reunión del CSNU, el embajador venezolano, Rafael Ramírez, que asume la presidencia rotativa de esa instancia internacional, dijo que las recientes acciones militares de Turquía en las zonas kurdas en el norte de Siria podrían derivar en consecuencias nefastas para la región.

Ramírez reiteró la necesidad de hallar una “solución diplomática” para la crisis siria conforme al acuerdo alcanzado el pasado 12 de febrero por el Grupo Internacional de Apoyo a Siria (ISSG, por sus siglas en inglés) en la ciudad alemana de Múnich, y pidió que sean respetadas la “soberanía y la integridad territorial” del país árabe.

La sesión del CSNU, convocada a petición de Rusia para expresar rechazo a las acciones que minan la soberanía de Siria y discutir un proyecto de resolución que presentó Moscú al respecto, concluyó ante la negativa de varios miembros, incluidos EE.UU., Francia y el Reino Unido, a la propuesta, a la que alegaron que no tiene futuro.

Ramírez dijo a la prensa que, como resultado de la reunión, los miembros del CSNU no pudieron llegar a ningún acuerdo sobre el proyecto de resolución ruso.

El diplomático venezolano señaló, además, que las consultas se reanudarán el próximo lunes.

Rusia solicitó el pasado martes al CSNU parar los bombardeos injustificados de Turquía contra las posiciones de las Unidades de Protección del Pueblo Kurdo (YPG, por sus siglas en kurdo).

Siria, a su vez, considera que los ataques a su territorio representan una violación de las resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), además de servir a los intereses de los grupos terroristas que operan en la zona.

El embajador sirio ante las Naciones Unidas, Bashar al-Yafari, exigió el miércoles que Turquía rinda cuentas por los recientes bombardeos contra territorio sirio y denunció que Ankara busca una escalada de la crisis en Siria.

Turquía, que bombardea desde el pasado 13 de febrero las zonas kurdas en el norte de Siria, amplió sus bombardeos sobre varios sectores de Alepo (norte de Siria) controlados por los kurdos sirios, a los que acusa de haber cometido el sangriento atentado del miércoles, que dejó 28 muertos en Ankara, capital turca.

Estas medidas se realizan en momentos en los que los principales opositores al Gobierno sirio en la región barajan la posibilidad de enviar fuerzas terrestres a Siria, que según alegan, tendrán como objetivo luchar contra las bandas terroristas que asolan el país árabe desde el inicio del conflicto, en marzo de 2011.

A la cabeza de la nueva iniciativa militar se halla Arabia Saudí, que ha anunciado su plena disposición a participar en cualquier operación terrestre en suelo sirio. Turquía, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Catar también han apoyado la idea; no obstante, Damasco no ve en todo esto más que un pretexto para derrocar al presidente sirio, Bashar al-Asad.

Se supone que, de ser iniciada tal intervención, Turquía sería uno de los pionerosen enviar fuerzas terrestres al territorio sirio con miras a acabar tanto con la población kurda como con Al-Asad.

Rusia, por su parte, que lleva a cabo desde el 30 de septiembre de 2015 una operación aérea en Siria —a petición directa de Damasco— contra grupos terroristas como el EIIL (Daesh, en árabe), ha advertido de cualquier injerencia militar terrestre en Siria, pues ello podría desencadenar una “guerra mundial” permanente.

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