VENEZUELA: Embajador venezolano denuncia que sesgo guerrerista impide al CS de la ONU luchar por la paz

El embajador venezolano ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), Rafael Ramírez, denunció este martes que la actual visión cortoplacista y militar del Consejo de Seguridad le impide a esa instancia atender las causas que originan los conflictos en el mundo y dificulta la consecución de una paz duradera.
Durante su intervención ante el Consejo de Seguridad, Ramírez afirmó: “Nos parece que un órgano que privilegie el uso de la fuerza y las soluciones a corto plazo no es el órgano más adecuado para atender las causas raigales de los conflictos”.
Como ejemplo de esa política, el diplomático citó la reciente resolución del Consejo de Seguridad que respaldó el uso de la fuerza militar como medida de Europa ante el éxodo de refugiados, que huyen de sus países por causa de los conflictos generados por Occidente.
Ramírez consideró como un reflejo de esa política la existencia de los comités de sanciones, que han destinado 50 % de sus acciones a dictar medidas punitivas contra países africanos en los ámbitos, político, económico y limitar, lo que en vez de propiciar estabilidad ahonda las brechas generadas por el viejo imperialismo colonial y las nuevas formas de dominación por parte de las potencias occidentales.
Incluso, advirtió Ramírez, “(los comités) se convierten en extensiones de la presencia de las antiguas potencias coloniales en esos países”.
Para Venezuela, esa realidad es la responsable de los obstáculos que tienen las naciones bajo régimen de sanción para alcanzar el desarrollo sostenible.
El embajador contrastó esa realidad con la de América Latina y el Caribe, que en los últimos años se ha consolidad como una zona de paz, “libre de armas atómicas, libre de armas de destrucción masiva, con una nueva arquitectura de organizaciones regionales creadas y revitalizadas por el impulso de nuestros líderes”.
Al respecto, enumeró la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América (Alba), la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), Petrocaribe, el Mercado Común del Sur y la Comunidad del Caribe (Caricom).
“Nos ha permitido regionalmente resolver nuestros problemas con una visión desde el Sur, impulsando nuestros modelos inclusivos, protagónicos, de democracia participativa, con absoluto respeto por la soberanía de los países y el principio de la no injerencia”, puntualizó.
Ramírez reiteró que la injerencia y el tutelaje económico, político y social, por parte de las potencias sobre países en vía de desarrollo, es la causa raigal de los conflictos que aún permanecen vigentes.
“Países con sus propios esquemas de desarrollo muchas veces han sufrido de la injerencia, de la desestabilización política o incluso la intervención militar, porque las grandes potencias con intereses económicos o geopolíticos en esas naciones son contrarias a las decisiones soberanas de esos países”, denunció, al tiempo que alertó que la estrategia más común para propiciar las incursiones extranjeras es a través de la guerra mediática.
AVN
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