Wikileaks revela “contactos” entre vicepresidente de Saddam y Riad

  • El exvicepresidente iraquí Izzat Ibrahim al-Duri (izq) junto con el exdictador de Irak, Saddam Husein.

    El exvicepresidente iraquí Izzat Ibrahim al-Duri (izq) junto con el exdictador de Irak, Saddam Husein.

Ahmad Izzat al-Duri, hijo del vicepresidente del difunto dictador iraquí Saddam Husein, solicitó reunirse con el embajador saudí en Yemen, según un documento filtrado por Wikileaks.

El hijo de Izzat  Ibrahim al-Duri, mano derecha de Saddam Husein, en dicho encuentro, pretendía transmitir un mensaje de su padre a Riad.

“Nos han informado de la embajada saudí en Saná que Ahmad Izzat al-Duri, hijo del que fuera vicepresidente de Saddam, ha manifestado, a través de un amigo yemení, su intención de reunirse con nuestro embajador, para transmitir un mensaje de su padre al rey (saudí)”, dice la carta.

Carta enviada por el excanciller saudí Saud al-Faisal al fallecido rey saudí, Abdolá bin Abdulaziz Al Saud, sobre la petición de Ahmad Izzat al-Duri.

 

Wikileaks ha revelado una carta enviada por el excanciller saudí Saud al-Faisal al fallecido rey saudí, Abdolá bin Abdulaziz Al Saud.

“Nos han informado de la embajada saudí en Saná que Ahmad Izzat al-Duri, hijo del que fuera vicepresidente de Saddam, ha manifestado, a través de un amigo yemení, su intención de reunirse con nuestro embajador, para transmitir un mensaje de su padre al rey (saudí)”, dice la carta.

Wikileaks no detalla, sin embargo, qué mensaje debía comunicar Ahmad al-Duri al monarca saudí. Ni siquiera si logró reunirse con el embajador saudí.

Izzat Ibrahim al-Duri, estrecho colaborador del grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe), murió en abril a manos del Ejército iraquí.

Existen claras evidencias de que la gran mayoría de los comandantes de EIIL son exoficiales del régimen baasista y que, valiéndose de los extremistas o entrando en sus filas, pretenden reasumir el poder en Irak.

El pasado viernes, el sitio Web Wikileaks, publicando archivos secretos de Riad que proporcionan una visión general y poco halagüeña de las políticas interiores y exteriores del reino, asestó un golpe definitivo a la credibilidad, ya en entredicho, del régimen saudí.

En reacción, las autoridades de Riad bloquearon el sábado cualquier acceso al portal de Wikileaks  en un intento por impedir que sus ciudadanos accedan a los informes secretos y, a través de ellos, al cenagal político en que se debate el reino saudí.

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